• Bienvenidos
  • El negocio de los bancos
    • El FROB
    • 133 banqueros millonarios
  • Arquitectura, urbanismo y naturaleza
    • Arniches y Domínguez, la arquitectura, el exilio y la vida
    • Un veinteañero: el Guggenheim
    • Habitar en una obra de arte: Villa Savoye
    • Malasaña
    • La beauté est dans la rue!
    • La beaute est dans la rue (II)
    • La luz del membrillo
    • La cigüeña blanca
  • Gastronomía
    • Cocochas franciscanas
    • Los héroes también comen patatas
    • Comer es inocente
    • La luz del membrillo
  • Por tierras de Castilla
    • Viaje a La Alcarria
    • Castilla la Vieja: abandono y santería
    • Otoño en el monasterio de Santo Domingo de Silos
    • La revelación equinoccial de San Juan de Ortega
    • Angelitos belloS
  • Historias de la historia
    • Arniches y Domínguez, la arquitectura, el exilio y la vida
    • Son, o fueron
    • Manuel Vázquez Montalbán
    • 80 aniversario de la Batalla de Brunete
    • 80 aniversario del bombardeo de Guernica
    • Tardío homenaje a los republicanos que liberaron París
    • Brigadistas
    • Los Benedito: taxidermistas, artistas y científicos
    • Ángel Cabrera Latorre, zoólogo y paleontólogo
    • Venceréis, pero no convenceréis
    • Pasionaria y los siete enanitos
    • Los Diarios robados de Azaña
    • Dolores
    • 85 aniversario de la proclamación de la II República
    • 23F. 35 años después
    • Los Astados Unidos de España
    • Dos Passos, tras los pasos de Pazos
    • El último ajusticiado por garrote vil en España
    • El capricho de la historia
  • Deporte y salud
    • La insoportable erosión del tiempo
    • Barro, sudor y viento
    • Ali Bomaye
    • Aupa Atleti
    • Gimnasia Estética
    • Atletas populares
    • 42.195m
    • Eros y Tánatos
    • Roma no paga a los traidores
    • Citius, Altius, fortius
    • El furbo es asín
    • La salud importa
    • VO2 max: esfuerzo y rendimiento
    • Boxeo
  • Rincón del cuento
    • Estrellitas y duendes
    • EL FARDO, un cuentecito de Rubén Darío
    • Comentario de texto
    • Guillermo de Baskerville (I)
    • Bajo el volcán
    • ¿Dexe qué?
    • Cavalleria Rusticana
    • Reflejos
    • El inconsciente
  • Qué leer
    • El honor del general Franco
    • Leo, luego pienso
    • Pasionaria y los siete enanitos
    • Los Diarios robados de Azaña
    • Caronte aguarda. Fernando Savater
    • El Impostor. Javier Cercas
    • El cura y los mandarines
    • Pepe Carvalho tras las huellas de don Quijote
    • Vargas Llosa: El sueño del celta
    • Don Quijote de oidas
    • Comer es inocente
  • Ana Rodríguez de la Robla
    • La dama bifronte
    • Troncos
    • Volver una y otra vez
  • Poesía… eres tú
    • Luis Álvarez Piñer, un poeta
    • Troncos
    • De exilio y verdín
    • Carlos Oroza: Évame si me transito
    • Pascual Izquierdo
      • El Telero
      • Comentario de textos
      • Alba y ocaso de la luz y los pétalos
    • Emilio Pascual
    • Dionisio Ridruejo: A la torre de san Esteban
    • Aurora Vélez
    • Ana de la Robla
  • Fotogalerías
    • Desafecto
    • Los gritos del silencio
    • Chinatown
    • Sniper
    • Están cambiando los tiempos
    • No hay pan pa’tanto chorizo
    • Marchas de la dignidad
    • Fuego en la piel
  • El cine es maravilloso
    • Bajo el volcán
    • The front page boulevard
  • Peteneras, por Rafael Alonso Solís
    • Nostalgia y mitos
    • La vacuidad de la monarquía
    • Nostalgia y plata
    • España como mito
    • Ojos verdes
    • Chulos de la muerte
    • Alfonso
    • Bagdad, trece años después
    • Darwin y Mariano
    • La muerte de Borges
    • La farsa del discurso
    • El color turbio
    • Siglo XXI: el origen
    • Huevos de Pascua
    • La Cueva de Zaratustra
    • Arte, ciencia y revelación
    • Brujas y serpientes
    • Números y letras
    • Dolores
    • Évame si me transito
    • Amos de la guerra
    • España y su ciencia III
    • España y su ciencia II
    • España y su ciencia I
    • El careto de Billy el Niño
    • Los orígenes
  • Sociedad
    • San Sebastián
    • Jaque continuo
    • La leyenda del tiempo
    • Arturito Pomar, un genio en el país de la nada
    • La Columna Leclerc
    • Reglamento de protección de menores frente a internet
    • Orgullo Gay, Madrid, 2016
    • La Columna Leclerc
    • Mogollón en Sol
    • Pienso, luego estorbo
    • Semana de Pasión
    • Chinatown
    • Santos y soldados
    • Muerte de un ciclista
    • Libertades Públicas
  • Mujer
    • Dolores
    • Día de la mujer trabajadora
    • Machismo, ¡no, gracias!
  • Paris c’est la vie
    • 20 años y un día… después
    • Tardío homenaje a los republicanos que liberaron París
    • Last tango in Paris: 45 añitos
    • Atentados en París
    • El frío le salvó la vida
    • Una semana después
    • Fussillade à Paris, prise d’otages!
    • Paris, j’ai t’aime
    • Macron Président
    • Y entonces, llegó Le Pen
    • La France tranquille
    • Habitar en una obra de arte: Villa Savoye
    • 8 mai à Paris
  • Segovia, guía de la ciudad
    • Segovia inédita

Escaparate ignorado

~ La actualidad examinada

Escaparate ignorado

Archivos de autor: Ángel Aguado

Parejas de la fiesta

08 miércoles Feb 2017

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ Deja un comentario

Rafael Alonso Solís

Se atribuye a Salvador Sánchez Frascuelo –torero granadino que formara pareja en los ruedos, entre 1868 y 1890, con el cordobés Rafael Molina Lagartijo– la invención de los “diez mandamientos del toreo”, en los que indicaba lo que un diestro que se precie debe cumplir, bien sea por mantener la postura más acorde con su oficio o por exigencias del mercado. Destaca por su enjundia el que cerraba la lista, el cual, si aceptamos cierto paralelismo con los de Moisés, es de suponer que pretenda incluir la totalidad de los preceptos en uno solo que los resuma y englobe. Aunque su veracidad no esté confirmada, según el crítico “Corinto y Oro” –escritor costumbrista que predicaba en los periódicos del Movimiento tras la Guerra Civil– el décimo mandato ordenaba “no codiciar el contrato del colega, ni el colchón del zapatero, del hojalatero y del tapicero, cuando el colchón va a la casa de empeños para luego no ver más que huir a los toreros de arriba, de abajo, de la derecha y de la izquierda”. El emparejamiento de las figuras del toreo había comenzado con Pedro Romero y Costillares en el último tercio del siglo XVIII, para continuar con los ya citados Lagartijo y Frascuelo a finales del XIX, o con Bombita y Machaquito a principios del XX, hasta alcanzar la cumbre de la rivalidad con Joselito El Gallo y Juan Belmonte, ambos sevillanos –eso sí, uno amadrinado por la Macarena y el otro por la Esperanza de Triana–, y a los que mantener la dualidad de principios ante la afición les obligaba a viajar en vagones distintos cuando se desplazaban en tren, juntándose para compartir un chato de forma clandestina durante el trayecto. Por lo visto en los últimos días, el próximo enfrentamiento artístico que va a verse en una plaza de toros será el de Pablo Iglesias e Iñigo Errejón, que tendrá lugar, si el tiempo no lo impide, en el madrileño coso de Vistalegre. En esa misma plaza, en los años sesenta, era frecuente que se celebrasen lo que se denominaban “corridas del arte”, por incluir a diestros de culto, más que a las figuras comerciales. También fue donde Luis Segura, fino diestro del barrio de Usera, se encerró con seis toros con la intención de remontar lo que ya parecía una caída en picado de su carrera, saliendo, incluso, con peor cartel que entrara. Que eso no les ocurra a los gallos podemitas no sólo es deseable, sino necesario, si bien el espectáculo previo no augura un buen final. Que la izquierda se trabe como los boxeadores torpes cuando falla la esgrima parece una consecuencia inevitable de su destino, a punto de iniciar el asalto a los cielos. Y que por encima del debate político se imponga la discusión sobre la composición de las comisiones, parece un reflejo de su componente cainita y de su arraigado sentimiento religioso. Con lo que, una vez más, pasará lo de siempre: “que han muerto cuatro romanos y cinco cartagineses”.

Rafael Alonso Solís, MD, PhD
Prof. of Physiology and Institute Director
Institute of Biomedical Technologies
Center for Biomedical Research of the Canary Islands
University of La Laguna

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

80 aniversario de la Batalla del Jarama

06 lunes Feb 2017

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 2 comentarios

Gabriel de Araceli

El 6 de febrero de 1937 comenzaba la batalla del Jarama. Un intento de las fuerzas rebeldes del general Franco de cercar Madrid por el sur y cortar las fuentes de aprovisionamiento republicano provenientes del este a través de la carretera de Valencia. Las fuerzas rebeldes estaban comandadas por el general Varela. Y las republicanas por el entonces coronel Rojo. 80.000 hombres participaron en la batalla. Las bajas oscilan entre los 10.000 y 17.000 muertos y tras veinte días de combates el frente apenas si se movió unos kilómetros, el resultado fue prácticamente de tablas, un fracaso para Franco que no consiguió entrar en Madrid. Un mes después, las fuerzas italianas aliadas de Franco atacaron por el este iniciando la batalla de Guadalajara, que supuso una derrota absoluta de los CTV, Corpo Truppe Volontarie, los voluntarios  que Mussolini envió a España fuertemente armados. El frente quedaría estabilizado hasta el final de la guerra, dos años después.

El puente de Arganda sobre el Jarama
El puente de Arganda sobre el Jarama
El puente de Arganda sobre el Jarama
El puente de Arganda sobre el Jarama
Escenarios de la batalla
Escenarios de la batalla
Los protagonistas de la batalla
Los protagonistas de la batalla
Puente de hierro en Titulcia, sobre el Jarama.
Puente de hierro en Titulcia, sobre el Jarama.
Reconstrucción de las trincheras defensivas del ejército republicano en Morata de Tajuña, noviembre de 2015.
Reconstrucción de las trincheras defensivas del ejército republicano en Morata de Tajuña, noviembre de 2015.
Monumento a la batalla del Jarama en Morata de Tajuña, de Martín Chirino.
Monumento a la batalla del Jarama en Morata de Tajuña, de Martín Chirino.
Casamata construida con posterioridad, en 1938, en el frente de Brunete, al oeste de Madrid.
Casamata construida con posterioridad, en 1938, en el frente de Brunete, al oeste de Madrid.
Las colinas de yeso de Arganda, escenario de la batalla.
Las colinas de yeso de Arganda, escenario de la batalla.

Enlaces relacionados

Dos Passos, tras los pasos de Pazos

Brigadistas

Los diarios robados de Azaña

85 aniversario de la proclamación de la II República

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Patagonia (VI)

04 sábado Feb 2017

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 2 comentarios

Viene de Patagonia (V)

Resumen de lo publicado: Ángel Cabrera Latorre fue un eminente zoólogo y paleontólogo que vivió en un convulso momento de la historia, durante la primera mitad del siglo XX. Y en dos mundos, España y Argentina, en los que brilló por su ciencia y por su humanidad. La doctora Julieta Grecó viene de La Plata a conocer el Madrid que vivió Cabrera en su juventud.



Ángel Aguado López

Así se anunciaban en la página 2 las bondades de, en este caso un remedio infalible para que las señoritas resultasen irresistibles a los caballeros, en la revista

anuncio2
Entonces, como ahora, la investigación en España no estaba bien pagada y los científicos se veían obligados a pluriemplearse para obtener unos ingresos extras. Ángel Cabrera, a pesar de ser un reconocido investigador y haber participado en numerosas expediciones de estudio en Marruecos, doctor en Filosofía, o pertenecer a varias academias internacionales no tenía fácil llegar a fin de mes y debía compaginar sus colaboraciones en el Museo de Ciencias con el trabajo de periodista e ilustrador. Además, le gustaba la divulgación. Por eso realizó una actividad notable en revistas como LA ESFERA, un prestigioso semanario gráfico de excelente y cuidada presentación y diseño modernista, que entre 1914 y 1931 contaba con las plumas más notables del periodismo, de la ciencia, del arte y de la cultura que había en España. Unamuno, Galdós, Carmen de Burgos, Rubén Darío, Ramiro de Maeztu, Ortega y Gasset, Blasco Ibáñez, Valle Inclán, Juan Ramón Jiménez o el fotógrafo Pepe Campúa, que después sería el fotógrafo “oficial” de Franco («¡y un masonazo!» diría de él Carmen Polo) eran algunos de los ilustres colaboradores que firmaron en el semanario. Y Cabrera fue requerido en ocasiones porque su relevancia le hacían necesario cuando interesaba la palabra de un investigador. La publicidad que encartaba LA ESFERA en su número 1, página 35, el 3 de enero de 1914 era de exquisito gusto para el paladar, y prometedora para el bolsillo:

anuncio7CARLOS PRATS Y HERMNS ARENAL, 8 MADRID ROSCONES DE REYES TELEFONO 283 Los días 5 y 6 se pondrán, en dos roscones cada día, dos monedas de oro de 5 duros y 500 pesetas, repartidas en diferentes tamaños.

anuncio10Además, como queda probado en el encabezamiento de este capítulo también dirigió ALREDEDOR DEL MUNDO, un semanario costumbrista de curiosidades y viajes muy popular que a lo largo de treinta y un años, de 1899 a 1930, era seguido por gran número de lectores. Sirva de ejemplo el artículo de Cabrera titulado “El diplódoco y su esqueleto”, publicado el 14 de diciembre de 1913, días después de que el dinosaurio Carnegie fuera expuesto en el Museo de Ciencias de Madrid. Pínchese sobre la imagen superior.

Este semanario tenía un suplemento infantil llamado LOS MUCHACHOS. Ángel Cabrera era el alma mater de ambas publicaciones, confeccionadas por él en gran parte, prueba de su empeño en la divulgación de la ciencia.
En 1914 Cabrera asesoró a Alfonso XIII sobre qué machos cabríos debía abatir sin acabar con la especie, en peligro de extinción en aquellas fechas, durante unas cacerías en la Sierra de Gredos a las que tan inclinado era el monarca. Después, el rey cedió generosamente los trofeos al Museo de Ciencias y Cabrera preparó, seguramente con la ayuda de los taxidermistas Benedito, una vitrina en la que se exponía al público cómo era la cabra ibérica, a la que denominó Capra Pyrenaica Victoriae, en honor a la reina Victoria Eugenia. Una inglesita muy mona que hizo las delicias de Alfonso al principio de su matrimonio real. A pesar de esa afición cinegética tan regia las cabras gozan de buena salud, e incluso son ahora un problema debido al elevado número de ejemplares que habitan en la Sierra de Guadarrama.anuncio8Aunque Cabrera de esto no tiene la culpa porque fue de los primeros naturalistas que alertó del grave error de introducir animales exóticos en parajes a los que no pertenecían. Las especies invasoras. Los daños causados por los visones americanos “liberados” de granjas en los ecosistemas ibéricos por grupos de “ecologistas” han sido enormes en la fauna autóctona. Daños similares se han dado con la invasión del mejillón cebra en el delta del Ebro. O con los cangrejos americanos que invaden muchos ríos españoles desplazando a los cangrejos autóctonos. O con las cotorras de Kramer (Psittacula krameri diría Cabrera) o los mapaches o los castores, especies todas ellas invasoras en la fauna ibérica, abandonadas irresponsablemente por sus dueños tras comprobar que su capricho se convertía en una pesadilla por las molestias que causan esos “bichos” en un hogar. Todo esto fue adelantado ya en 1920 por Ángel Cabrera en sus artículos periodísticos. Su visión protectora de la naturaleza seguramente le convertiría ahora en activista militante, quién sabe si encaramado al muro de hormigón de un reactor nuclear pidiendo su desmantelamiento, o embarcado en una zodiac para defender la ballena ártica (Balaena glacialis diría Cabrera) enfrentándose a un arponero japonés.anuncio3

En 1924 queda libre por fallecimiento de su titular, el doctor Santiago Roth, el puesto de jefe del Departamento de Paleontología del Museo de La Plata. Y se hace una selección entre los especialistas internacionales más idóneos. Nada más y nada menos que Ramón y Cajal, presidente de la Junta de Ampliación de Estudios, la JAE, apoya la candidatura de Cabrera. También lo hace la Sociedad Zoológica de Londres, donde Cabrera había residido en su época de estudiante y donde viajará repetidamente a lo largo de su vida. El director del Museo de la Plata, Luis María Torres, elige a Cabrera para el cargo.
«El salto a América lo da porque en el organigrama del Museo de Madrid no puede progresar más al no tener el título de licenciado en Ciencias Naturales, y porque en Argentina se le ofrecen nuevas oportunidades profesionales muy bien remuneradas en aquel entonces» considera Leoncio López-Ocón, especialista en Cabrera y autor junto con Manuela Marín y Helena de Felipe del libro “Ángel Cabrera: ciencia y proyecto colonial en Marruecos”, e investigador en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el organismo en el que derivó la JAE, que tutelaba a Cabrera. En ese libro se recoge que en 1913 el sueldo de Ángel Cabrera como colector interino en el Museo Nacional de Ciencias de Madrid era de 147 pesetas líquidas mensuales. Lógicamente habría aumentado en 1925.
Por otro lado, la dictadura de Primo de Rivera y la JAE no son exactamente amigas íntimas, porque el talante liberal de sus miembros choca con la tosca y chusca personalidad del dictador y la convivencia de conveniencia que los contrayentes comparten conlleva conclusiones contradictorias y contractuales complicadas de comprender. Cumplidos los 46, una edad respetable para la época, Cabrera tiene una familia que alimentar y el sueldo que paga el Museo de La Plata es muy superior al que pueda obtener en España pluriempleándose. También ayuda en su decisión la situación política que se vive en Madrid, con una monarquía agonizante (el hecho de que hubiera sido “asesor zoológico” de su majestad no le reportó ninguna ventaja) y un futuro difícil frente al atractivo del país que le reclama, Argentina, El Dorado en esa época. Un Dorado anhelado por los conquistadores del siglo XVI: Francisco Pizarro, Alvarado, Pedro de Ursúa, el loco Lope de Aguirre y tantos otros que al servicio del emperador Carlos emprendieron la exploración del nuevo mundo, por los mares del Sur, no precisamente con fines científicos.
Así que tras consultarlo con María, su mujer, acepta y en octubre de 1925 llega la familia Cabrera-Aguado al inmenso estuario del Río de la Plata que navegara anteriormente Juan Sebastián Elcano y Alejandro de Malaspina y Charles Darwin y Jiménez de la Espada e inicia una segunda vida. No consta que se dirigiera a D. Antonio Manzanera al llegar a La Plata.anuncio5

Ángel Cabrera nunca volverá a España.

Continúa en Patagonia (VII)



Enlaces relacionados

Innova

Patagonia (II)

La uña rota

Patagonia (IV)

La bitácora de Leoncio López-Ocón

libro_leoncio

anuncio9

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Apuntes de un viaje por Francia, Italia y Suiza

01 miércoles Feb 2017

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 6 comentarios

Un libro inédito de viajes de Miguel de Unamuno sale a la luz

Gabriel de Araceli

_dsc4239_web

Emilio Pascual, Luis Alberto de Cuenca, Pollux Hernúñez, autor de la edición, y José María Merino durante la presentación del libro de viajes de Unamuno el pasado 31 de enero en el Ateneo de Madrid.

Unamuno es lo que tiene, que a pesar de sus contradicciones arrastra a las masas. Y con el libro inédito de sus viajes juveniles que se ha dado a conocer estos días se ha despertado una expectación inesperada. Resulta que a Miguelito Unamuno en el verano de 1889 (sin haber cumplido aún los veinticinco), su tío Claudio, ya setentón, le obsequió con un viaje por Italia, Suiza y París, con la guinda final de la Exposición Universal y la recién inaugurada torre Eiffel. Así que durante los 49 días que duró la excursión el joven Unamuno se lo pasó en grande visitando monumentos, tomando notas, escribiendo impresiones, criticando lo que no le gustaba, poniendo a caldo algunas de las costumbres y usos que veía en aquellas extrañas tierras y echando de menos a su novia. Eso sí, ¡ah, el amor!, que era un joven enamorado y le ardía la sangre solo de pensar en el bomboncito que había dejado en el gran Bilbao. De todos aquellos cuadernos de viaje que han estado perdidos durante décadas porque Unamuno no quiso publicarlos (lo mismo fue por lo que padeció, aquellas  ansias secretas secretadas por su novia, ¡vaya usté a saber!), Pollux Hernúñez, especialista unamuniano y además salmantino, ¡encima!, ha hecho una edición especial que presenta Oportet Editores. Una edición muy cuidada, que no es sencillo enfrentarse a la enrabietada caligrafía manuscrita de don Miguel, que hay que tener paciencia de hereje para leer y ordenar ese inmenso paraíso de notas que escribió, que uno se queda maravillado de aquella prosa precisa y reverentísima de don Miguel, del empeño que ha puesto Pollux Hernúñez en sacar a la luz este libro inédito. Así que aquí está el libro de viajes de Unamuno y el que quiera saber más que lo lea.

_dsc4237_web

El salón Úbeda del Ateneo abarrotado de público, que se quedó pequeño para la presentación de los viajes de Unamuno.

librocareta_oportetEnlaces relacionados:

Venceréis pero no convenceréis


Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Patagonia (V)

31 martes Ene 2017

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 4 comentarios

Viene de Patagonia (IV)

Resumen de lo publicado: Ángel Cabrera Latorre fue un eminente zoólogo y paleontólogo que vivió en un convulso momento de la historia, durante la primera mitad del siglo XX. Y en dos mundos, España y Argentina, en los que brilló por su ciencia y por su humanidad. La doctora Julieta Grecó viene de La Plata a conocer el Madrid que vivió Cabrera en su juventud.



Ángel Aguado López

Sacrificium. La ternura, la inocencia, el carnero amarrado en un ovillo sobre el que planea la guadaña, tan dulce él y tan mortal ella, dispuesto para aplacar las furias caprichosas de los dioses. Silencio. Vellones aguardando la cuchillada del matarife, las erinias rencorosas que claman venganza por los pecados de los hombres. La fragilidad del corderito, naturaleza muerta aún viva, indefenso, sangre fácil. Agnus Dei, 1634, Zurbarán. Julieta observa este cuadro conmovida en un suspiro, esperanzada en que tal vez el cordero no sea degollado y bale de nuevo por las verdes praderas. Julieta se emociona ante esa belleza que antecede a la muerte. Zurbarán pintó al menos cinco de estos bodegones tan vivos antes del sacrificio. Seguramente también Ángel Cabrera se emocionaría ante el cuadro en sus visitas de joven al Prado. Son representaciones tan realistas que el espectador presiente la tragedia angustiado, deseando tal vez que la cuchilla yerre el tajo y no tiña de sangre el vellón inmaculado. francisco-de-zurbaran-agnus-deiPero es inevitable que muera. La muerte y la doncella. Adán y Eva. Durero pintó las dos tablas tras regresar de Italia. «Albert Dürer Almanus / Faciebat post virginis / Partum 1507 A.D.» [Durero lo hizo en el año 1507 después del parto de la virgen] firma Durero en un papelito bajo la mano de Eva. Restauradas desprenden una luminosidad espléndida, porque solo los amantes saben iluminarse con el resplandor del amor. La belleza gigante de Adán, su cuerpo desnudo, su pecho hercúleo, campo de plata y rosa para el amor desbocado, su virilidad escondida que anticipa el pecado, su boca abierta que busca el beso, cabellera al viento, vellocino de oro que ignora también el sacrificio, la renuncia a la sabiduría eterna a cambio del amor efímero de Eva, virginal e infernal, sus ojos deseosos de los ojos de Adán. adanDurero, minucioso en las manos arrebatadas del hombre, presas como caricias en el cuerpo amado, sortijas en el pubis. Y Julieta se exalta con tanta belleza, con tanta carnalidad, porque Adán reclama el beso y ella se siente Eva generosa, quiere entregarse al amor de esas formas gentiles, sus labios anhelantes de otros labios. En el beso se encierra la perpetuidad del amor, la ambrosía destilada de los poros del amado. Y la serpiente enroscada en la umbría acecha para inocular su veneno aciago. ¿Qué es sino el pecado la juventud sublime? Un muro de japos se arremolina bajo los cuadros, disciplinados siguen al guía sin rechistar, apenas unos segundos interrumpiendo el amor desnudo de Adán y Eva. Y emprenden el paso en busca de otros cuadros a los que dispensar la misma indiferencia del turista presuroso. Queda libre Adán y sin ser visto dirige a Julieta una mueca, o es un reclamo, ven, acércate y dame con tu soplo la vida para vivirla junto a ti. Y Eva, hembra celosa, recrimina con sus ojos negros al galán y a la mortal entrometida que asalta sus cielos. Y Julieta se enfrenta a Eva y le requiere a Adán sus gracias amorosas porque se ha emponzoñado de su néctar y quiere más y más. eva«Ven Julieta, ven Julieta, ven a mí» oye Julieta de los labios de Adán y allá va Julieta, sumisa al reclamo. «Julieta, Julieta, Julieta…»

–Julieta, ¿te encuentras bien?

Y Julieta despierta del ensueño insuflado por Durero y recupera la realidad y responde a Simón que sí se encuentra bien y le sonríe. Y mira de reojo a Adán y a Eva que están allí arriba, desnudos en sus tablas, y sale de su asombro, de su rubor adolescente, de su deseo oculto. Y vuelve a la realidad, al museo, a los óleos galantes, a la vida entre los turistas presurosos y a la sonrisa de Simón, que la contempla preocupado.

–Los Tizianos que Velázquez trajo de Italia para Felipe IV, para el placer de su majestad. Danae recibiendo la lluvia de oro. A punto estuvo de ser quemado este cuadro por la Inquisición. Si se salvó fue porque era propiedad del rey y tan alto no apuntaba el Santo Oficio, porque ganas no faltaban en aquellos tiempos de oscurantismo y censura de acabar con cualquier obra que mostrara un cuerpo desnudo –dice Simón con cierta cautela examinando de reojo el rostro traspuesto de Julieta, ¿se encontrará bien?, prosigue–. Danae se entrega al placer y recibe la semilla de Júpiter en forma de lluvia de oro, el erotismo del cuadro es excepcional, Danae incluso se abre las piernas para que el fruto de Júpiter ahonde bien en su interior. El perrito añade un punto más de lujuria a un cuadro ya de por sí muy tórrido.

Y observa de nuevo Simón a Julieta, la mirada perdida en el rostro gozoso de Danae, Julieta en brazos de Adán recibiendo su lluvia de oro, Eva celosa de otra Eva, Eva mujer Julieta, herida por el amor de una tabla pintada en 1507, tan actual y tan humana.

–Y ahí tenemos a Venus y Adonis, pintado en 1554. Venus le suplica a Adonis que no vaya a la guerra, que no la abandone, porque sabe que su amante morirá en la batalla y no quiere quedar huérfana de sus brazos, de su boca encendida. Tiziano Vecellio muestra a Venus de espaldas, porque las nalgas eran entonces la parte del cuerpo femenino que más deseo inspiraba. Aunque hablar de deseo es hablar solo de los poderosos, los únicos que podían permitirse un lujo así.

Simón observa a Julieta y detiene un momento su charla. La muchedumbre de japos ha bloqueado la vista de Venus por unos segundos. Pero emprenden la retirada hacia otro Tiziano al que apenas si le mostrarán una atención cansada.

–Y estos son dos versiones de las cinco que Tiziano pintó sobre un mismo tema: Venus recreándose con el amor y la música. Esta es de 1565, y como verás el erotismo está expuesto sin cortapisas. Aunque el erotismo era un pecado, o un refinamiento reservado solo para unos pocos que podían pagar sus elevados precios, duques, cardenales o reyes, que lo disfrutaban en privado, acompañados de sus amantes secretas en secretos palacios…

Y Julieta escucha a Simón a medias, su razón extraviada entre Eva y Adán, entre Adonis y Venus recreándose con el amor y la música, entre Danae recibiendo a Júpiter, abierta de piernas para que sus semillas de oro la adentren más y más.

Continúa en Patagonia VIlamina9_cabreraEnlaces relacionados

Patagonia I

Patagonia II

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Galería

Año nuevo chino en Usera

29 domingo Ene 2017

Posted by Ángel Aguado in galería

≈ 1 comentario

Esta galería contiene 13 fotos

Gabriel de Araceli La comunidad china en Madrid está celebrando estos días el año nuevo. En Usera, un barrio obrero …

Sigue leyendo →

Patagonia (IV)

28 sábado Ene 2017

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 5 comentarios

Viene de Patagonia (III)

Resumen de lo publicado: Ángel Cabrera Latorre fue un eminente zoólogo y paleontólogo que vivió en un convulso momento de la historia, durante la primera mitad del siglo XX. Y en dos mundos, España y Argentina, en los que brilló por su ciencia y por su humanidad.


Ángel Aguado López

EL VIAJE DEL BEAGLE se basa en las notas que a lo largo de casi cinco años, de diciembre de 1831 a octubre de 1836 tomara Charles Darwin en su expedición de circunvalación al mundo, sus mares del Sur. Fue publicado en 1839. En 1920 se publicaron en España los capítulos referentes a su aventura por el estuario del Río de la Plata y la extensísima Patagonia: UN NATURALISTA EN EL PLATA, traducido con bastante gracia y fidelidad por Constantino Piquer.

Con absoluta seguridad Ángel Cabrera Latorre leería esta obra y con seguridad quedaría grabada en su memoria y sería uno de los motivos que le decidiera a emprender su aventura argentina. El libro de Darwin es un escaparate apasionante de los sucesos que vivió un curioso y joven naturalista (contaba con 22 años de edad) por los confines del mundo. Su visión y sus análisis nos muestran a un observador racionalista e inquieto científico, adentrándose por paisajes desconocidos que busca los porqués del mundo que le rodea y emprende cualquier aventura con tal de desentrañar los misterios del comportamiento de animales o humanos, de sociedades tribales, de culturas diferentes. O los motivos que invocan los graves gobernantes para embarcarse en guerras absurdas, todo aquello que encuentra a lo largo de los miles de kilómetros de su andadura llama su atención. Durante su viaje se movió por tierra o por mar, a pie, a caballo, en carreta de bueyes, en un bote ballenero, en una canoa de piel de foca o en el HMS Beagle, capitaneado por el también ilustrado capitán Robert Fitz-Roy.

charles_darwin

Darwin, hacia 1860

Así, por ejemplo, califica al general Rosas, un estanciero con cientos de miles de cabezas de ganado y al que conoció personalmente como exterminador de los indios nativos del Río Negro. El general Rosas importó a Argentina la costumbre tan hispana de dar golpes de estado. O habla de la pobreza extrema y de la vida miserable de los nativos de Tierra de Fuego, un lugar inhóspito donde sus habitantes viven en un miserable primitivismo. O del gobernador de Santa Fe, un tal López, “que tiene una ocupación favorita: cazar indios… mató a 48 y vendió sus hijos como esclavos, a razón de 20 pesos por cabeza” [Un naturalista en el Plata, página, 85, Centro Editor de América Latina. 1977]. O del ambiente de violencia de pre-guerra en Buenos Aires, en noviembre de 1833. O de sus descubrimientos de huesos de cuadrúpedos extintos en la Patagonia como el megatherium, o el megalonyx, o el seodilotherium (mylodon darwinii): “…En Punta Alta me puse a buscar osamentas fósiles: en efecto, ese lugar es una verdadera catacumba de monstruos pertenecientes a razas extintas” [Opus Cit, pág. 45]. O relata el viaje de exploración a través del Cabo de Hornos y el paso por el Canal del Beagle (nombrado así posteriormente) a pesar de las tremendas tempestades y hostiles condiciones climáticas que asolan esa zona recóndita del extremo meridional de Chile.

La visión humanística que transfiere ese Darwin aventurero, ágil escritor y prolífico pensador sobre todo lo que observa, sus inquietudes intelectuales y sus necesidades de respuesta le llevaron a formular en 1859 su teoría evolutiva en EL ORIGEN DE LAS ESPECIES. Una obra densa y extensa, que requiere constancia y voluntad para ser leída, muy polémica y contestada por la comunidad científica oficial y religiosa de la época. Se abría al mundo un horizonte insospechado, la aportación de Darwin revolucionaba los principios creacionistas adoptados como ciertos, era la ciencia contra la creencia, un debate que a nadie dejó indiferente. Un libro que a buen seguro estaría tanto en la biblioteca de Ángel Cabrera como en la de los componentes de la Comisión Científica del Pacífico, que en esa fecha de 1859 a punto estaban de emprender otra aventura americana.

nao_victoria_3

Réplica de la nao Victoria

PRIMUS CIRCUNDEDISTI ME

El 12 de enero de 1520 la expedición de Magallanes se adentraría en el estuario del Río de la Plata creyendo que lo hacía en el océano Pacífico. Y el capitán superviviente de aquella aventura, Juan Sebastián Elcano, completaría la primera vuelta al mundo el 8 de septiembre de 1522, con apenas 18 hombres de los 234 que zarparon de Sanlúcar de Barrameda el 20 de septiembre de 1519. A la tradición de los Austrias de promocionar expediciones de conquista y expolio por el nuevo mundo durante los siglos XVI y XVII se unió la ilustración borbónica del siglo XVIII con fines científicos y políticos. Había que relanzar la monarquía española, ya de segunda división. Las potencias europeas se disputaban los vastos territorios del Pacífico aún desconocidos en una carrera colonial y comercial en la que participaban las mentes más preclaras de las cortes. Entre 1778 y 1796 hay tres expediciones a Perú, Chile, Guatemala o Vancouver, con ánimo de recolectar y clasificar la flora de esos países. Celestino Mutis comandó la expedición e investigaciones a lo que hoy es Ecuador y Colombia de 1786 a 1808, fecha de su muerte. A esto hay que añadir la expedición científica de Alejandro Malaspina, que por las mismas fechas, entre 1789 y 1794, recorrió en las corbetas Descubierta y Atrevida las costas americanas del Atlántico (con estancia en el estuario de La Plata) y ambos lados del Pacífico en un viaje que, aún hoy, causa admiración. La fascinación por los mares del Sur.

 

comision_pacifico

Expedicionarios de la Comisión Científica del Pacífico. Foto de Ramón Castro Ordóñez. Fecha posible: agosto de 1862.

Y aunque en el trono de España reinaba en 1860 un trozo de carne rijoso había, no obstante, personajes inquietos por la ciencia y el porvenir de la nación. Fue el empeño de un político gris, Antonio Aguilar Correa, y un científico, Mariano de la Paz Graells, a la sazón director del MNCN, los que impulsaron una expedición que seguía la tradición científica de las realizadas en los siglos anteriores y que reunió a lo más granado de la ciencia, no sin disputas y envidias propias del academicismo patrio, y que bajo la dirección de Marcos Jiménez de la Espada emprendió una de las más fascinantes expediciones que desde España se han realizado a América: la Comisión Científica del Pacífico.

fragata_resolucion

Fragata Resolución. Foto de Ramón Castro Ordóñez

A bordo de las fragatas de guerra Resolución y Triunfo los científicos Patricio María Paz (marino y naturalista), Fernando Amor (físico y entomólogo), Francisco de Paula Martínez y Sáez (zoólogo y botánico), Marcos Jiménez de la Espada (un renacentista en el sentido histórico del término), Manuel Almagro (médico y antropólogo), Juan Isern (médico y botánico), el fotógrafo y artista Rafael Castro y Ordoñez, y Bartolomé Puig y Galupy (médico y taxidermista) realizaron un apasionante viaje por todo el continente americano, que duró de 1862 a 1865, y que, tras innumerables penurias, contratiempos, disputas entre los participantes, dimisiones, envidias profesionales, e incluso el fallecimiento de alguno de los participantes (Castro, el fotógrafo, renunció y al regresar a Madrid se suicidó, contaba 31 años) completó una de las grandes epopeyas investigadoras llevadas a cabo por España, aunque la inestabilidad política del momento, la Gloriosa revolución de 1868, el sexenio democrático y la posterior restauración borbónica de 1874, la convulsa situación en que dejaron a la nación las largas guerras africanas y la pérdida de las últimas colonias enmascararan el esfuerzo y la entrega de aquel grupo de geniales científicos.

Una parte de aquellos inmensos fondos recolectados por la Comisión quedó depositada en el MNCN y fue Ángel Cabrera, discípulo y admirador de Jiménez de la Espada el que, en los primeros veinticinco años del siglo XX estudió y clasificó aquel material, quedando sin duda fascinado por la cantidad de los mismos y la calidad de las observaciones realizadas por Espada y su equipo. No es de extrañar que cuando se le presentara la ocasión de emprender él una investigación similar se aprestara a ello y fuera el aura del estuario del Río de la Plata lo que sonara en su cabeza. Su viaje a los mares del Sur.

Continúa en Patagonia (V)

Enlaces relacionados:

Patagonia (I)

lamina6_cabrera

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

La Universidad como problema

27 viernes Ene 2017

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ Deja un comentario

Rafael Alonso Solís

El desarrollo de la Universidad española ha corrido en paralelo al de la propia democracia. Cuando los tiempos estaban cambiando, en ambos lugares se comenzaron a agitar los aires que la sociedad precisaba, emergiendo del triste paisaje de la dictadura. Al dirigir una mirada hacia atrás no deberíamos olvidar el lugar de procedencia y las condiciones de partida. Por eso es tan errónea la tendencia a negar o minimizar los avances en ambos escenarios como la sobrevaloración de los resultados. Puede que, también por eso, se haya producido un debate paralelo acerca de la necesidad de una reforma constitucional, agotado el impulso de la transición, junto al sentimiento de que las últimas décadas hayan pasado por la Universidad sin pena ni gloria, hasta alcanzar una situación de profunda melancolía. Tras gobiernos de distinto color, la caída en picado de la financiación ha consolidado un escenario de desolación, con pocas ideas y mal vestidas, zarandeándose de un sitio a otro al ritmo de los bandazos de los planes de estudio. Para acelerar el desencanto, en los últimos años las tasas académicas han crecido y el número de becas se ha reducido, en un momento en que la capacidad de las familias se encuentra en sus niveles más bajos, lo que lleva a una parte del alumnado a abandonar los estudios. En lugar de adaptarse a los retos de una sociedad compleja, las plantillas de profesorado han encogido y envejecido, mientras que la burocracia invadía los campus, disminuyendo aún más el tiempo que el personal docente e investigador puede dedicar a sus misiones esenciales. Como remate, un par de generaciones de investigadores e investigadoras, tras haber completado una educación de calidad en centros de excelencia, deambula por las salas de espera de un limbo sin futuro, sin que la sociedad pueda beneficiarse de su formación y su experiencia. Éste es un buen momento para asumir responsabilidades a todos los niveles. Si la Universidad es un foro adecuado para discutir sobre la generación y la difusión del conocimiento, también lo es para hacer una reflexión sobre sí misma, su función en la sociedad actual, su papel en la formación de una ciudadanía crítica y sensible, sus procedimientos de gobernanza, sus mecanismos de selección, la aplicación de los resultados de su investigación y el delicado compromiso, generalmente definido con hipocresía, entre autonomía y responsabilidad. Ayer mismo, Cayetano López –actual director del CIEMAT y ex rector de la Universidad Autónoma de Madrid– llamaba la atención sobre las decisiones equivocadas que recientes gobiernos han tomado, hasta dejar a la ciencia española a los pies de los caballos. Es hora de que cada palo aguante su vela. También ha sido en las Universidades donde se han tomado y se toman medidas equivocadas que están lastrando el despegue y comprometiendo el futuro. En buena medida han sido los gobernantes de la academia quienes han participado y participan en el desaguisado, y quienes –siguiendo el argumento de Cayetano López– “no tendrán que dar explicaciones ni cargar con esa responsabilidad”.

selec_tividad_1992_web

Examen de selectividad en la Facultad de Medicina de la Complutense.

Enlaces relacionados:

Arturito Pomar, un genio en el país de la nada

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...
← Entradas anteriores
Entradas recientes →

Artículos publicados

Ya queda menos para la San Silvestre 2026
Ya queda menos para la San Silvestre 2026
Madrid por las nubes: Antonio Palacios y Joaquín Otamendi
El Retiro era una fiesta
Una marea roja inunda las calles de Madrid: Carrera de la Mujer 2025
Protesta perruna frente al Congreso de los Diputados.
Maratón de Madrid 2025
23 de Abril: fiesta del libro.
La Bureba, el paraíso perdido en Burgos. La pobre santa Águeda ya no necesita cruzado mágico.

Carrera de la mujer 2024 en Madrid

Maratón de Madrid 2024


MISTERIOSO ASESINATO EN VALLECAS

Meterse en los charcos

  • Avatar de Ángel Aguado Ángel Aguado
    • Viaje a la Mancha: Dulcinea nos espera
    • 8 de marzo: gritos para no gritar de horror
    • Le Petit Prince: encore une autre fois
    • Doña Emilia escribe a don Benito
    • Ya queda menos para la San Silvestre 2026
    • Navidad 2025: ¡Felicidad! Vete tú a saber dónde te metes
    • Ezequías Blanco, desde Getafe al universo
    • Jackson Pollock y Andy Warhol en el Thyssen
    • Quijotes
    • Matisse y Madrazo en Madrid
Sostiene Pereira

Carrera de tacones de la calle Pelayo 2022

Meterse en los charcos

Vicente Rojo, el último romántico

Leer a Jesús Torbado

Leer a Jesús Torbado, periodista, escritor y viajero

JESUS TORBADO, PERIODISTA Y VIAJERO

Leer a Richmal Crompton, la autora de Guillermo Brown

Richmal Crompton, la creadora de Guillermo Browm

LEER A MARÍA MOLINER Y SUS FURIOSOS VOCABLOS

Leer a Juan de Yepes Álvarez

Gonzalo Torrente Ballester

Gonzalo Torrente Ballester

Leer a Rubén Darío

Leer a Rubén Darío

El Príncipe de las Letras Castellanas

Berenjenas con Gambas, la memoria gastronómica-lectora de Manuel Vázquez Montalbán

Berenjenas con gambas

Manuel Vázquez Montalbán, In Memoriam

Leer a Rafael Azcona

Humor negro para reírse de la vida

Leer a Azcona, leer guiones de cine

Leer a Carmen de Burgos

Leer a Ferlosio

Leer a Ferlosio

Viaje con Aramburu por la esritura

ENA: Una reina y un machote

¡Pero que público tan tonto tengo!

Tamara Cifuentes

Las chicas sólo quieren divertirse

Vivan los novios

Rosario y Alfonso.1950

MILENIO, el último Carvalho

QUÉ LEER EN LOS TIEMPOS DEL VIRUS

QUÉ LEER EN LOS TIEMPOS DEL VIRUS

Homenaje a Ángel Cabrera en el MNCN con motivo del 60 aniversario de su fallecimiento

60 aniversario del fallecimiento del zoólogo Ángel Cabrera

Vicent, el magnífico

Vicent, el magnífico

Manuel Vicent, periodista y cronista de la Transición

Al Caudillo le han dado el paseillo

Madrid está lleno de tumbas de tiranos sin banderas

Madrid está lleno de tumbas de tiranos sin banderas

GALÍNDEZ, asesinado por Trujillo

Franquito: ni miedo, ni mujeres, ni misas

Franquito: ni miedo, ni mujeres, ni misas... bueno rezar, rezaba mucho.

Franquito: ni miedo, ni mujeres, ni misas... bueno rezar, rezaba mucho.

Franco fusiló al general Batet por mantenerse fiel al orden vigente

Al general Batet Franco lo fusiló por su lealtad republicana

Niñas al salón que el Sabina está en la ciudad

La poesía valiente de Pascual Izquierdo

La derechuza

La derechuza

Esa mirada con que premian tus ojos mi deseo

Mujeres luchadoras por la igualdad

PATAGONIA, XXII Premio de novela Ciudad de Salamanca

Ángel Cabrera Latorre

Los Olvidados

PREMIO TIFLOS 2017

Leonor Izquierdo, el amor de Machado

Un torturador franquista: Billy el Niño

El careto de Billy el Niño

Luis Montes

Guggenheim: un veinteañero

Ángel Cabrera Latorre, un zoólogo universal

Madrid asediado, 80 aniversario de las Brigadas Internacionales

Queridos míos

¡Ay, qué calor! Julio,2015, Madrid
¡Ay, qué calor! Julio,2015, Madrid
15M 2011en la Puerta del Sol.
15M 2011en la Puerta del Sol.
Emilio Pascual
Emilio Pascual
Voluntario de cocina durante el 15 M 2011 en la Puerta del Sol
Voluntario de cocina durante el 15 M 2011 en la Puerta del Sol
Aurora, poetisa
Aurora, poetisa
George Mocanu, mosca, 52Kg. Fue en 1997 subcampeón del mundo amateur en Budapest y olímpico en Sidney en 2000 con su país, Rumanía.
George Mocanu, mosca, 52Kg. Fue en 1997 subcampeón del mundo amateur en Budapest y olímpico en Sidney en 2000 con su país, Rumanía.


Carrera de tacones de la calle Pelayo 2022
El cerro del tío Pío

Perdedores: ganador del premio TIFLOS 2017 de cuentos. Obra de Ángel Aguado López. Orgazanizado por la ONCE, Editado por Edhasa-Castalia

PATAGONIA: XXII Premio de Novela Ciudad de Salamanca 2018. Obra de Ángel Aguado López, editado por Ediciones del Viento

PERDEDORES, Premio TIFLOS 2017 de cuentos
Follow Escaparate ignorado on WordPress.com

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Escaparate ignorado
    • Únete a otros 92 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Escaparate ignorado
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra
 

Cargando comentarios...
 

    %d