• Bienvenidos
  • El negocio de los bancos
    • El FROB
    • 133 banqueros millonarios
  • Arquitectura, urbanismo y naturaleza
    • Arniches y Domínguez, la arquitectura, el exilio y la vida
    • Un veinteañero: el Guggenheim
    • Habitar en una obra de arte: Villa Savoye
    • Malasaña
    • La beauté est dans la rue!
    • La beaute est dans la rue (II)
    • La luz del membrillo
    • La cigüeña blanca
  • Gastronomía
    • Cocochas franciscanas
    • Los héroes también comen patatas
    • Comer es inocente
    • La luz del membrillo
  • Por tierras de Castilla
    • Viaje a La Alcarria
    • Castilla la Vieja: abandono y santería
    • Otoño en el monasterio de Santo Domingo de Silos
    • La revelación equinoccial de San Juan de Ortega
    • Angelitos belloS
  • Historias de la historia
    • Arniches y Domínguez, la arquitectura, el exilio y la vida
    • Son, o fueron
    • Manuel Vázquez Montalbán
    • 80 aniversario de la Batalla de Brunete
    • 80 aniversario del bombardeo de Guernica
    • Tardío homenaje a los republicanos que liberaron París
    • Brigadistas
    • Los Benedito: taxidermistas, artistas y científicos
    • Ángel Cabrera Latorre, zoólogo y paleontólogo
    • Venceréis, pero no convenceréis
    • Pasionaria y los siete enanitos
    • Los Diarios robados de Azaña
    • Dolores
    • 85 aniversario de la proclamación de la II República
    • 23F. 35 años después
    • Los Astados Unidos de España
    • Dos Passos, tras los pasos de Pazos
    • El último ajusticiado por garrote vil en España
    • El capricho de la historia
  • Deporte y salud
    • La insoportable erosión del tiempo
    • Barro, sudor y viento
    • Ali Bomaye
    • Aupa Atleti
    • Gimnasia Estética
    • Atletas populares
    • 42.195m
    • Eros y Tánatos
    • Roma no paga a los traidores
    • Citius, Altius, fortius
    • El furbo es asín
    • La salud importa
    • VO2 max: esfuerzo y rendimiento
    • Boxeo
  • Rincón del cuento
    • Estrellitas y duendes
    • EL FARDO, un cuentecito de Rubén Darío
    • Comentario de texto
    • Guillermo de Baskerville (I)
    • Bajo el volcán
    • ¿Dexe qué?
    • Cavalleria Rusticana
    • Reflejos
    • El inconsciente
  • Qué leer
    • El honor del general Franco
    • Leo, luego pienso
    • Pasionaria y los siete enanitos
    • Los Diarios robados de Azaña
    • Caronte aguarda. Fernando Savater
    • El Impostor. Javier Cercas
    • El cura y los mandarines
    • Pepe Carvalho tras las huellas de don Quijote
    • Vargas Llosa: El sueño del celta
    • Don Quijote de oidas
    • Comer es inocente
  • Ana Rodríguez de la Robla
    • La dama bifronte
    • Troncos
    • Volver una y otra vez
  • Poesía… eres tú
    • Luis Álvarez Piñer, un poeta
    • Troncos
    • De exilio y verdín
    • Carlos Oroza: Évame si me transito
    • Pascual Izquierdo
      • El Telero
      • Comentario de textos
      • Alba y ocaso de la luz y los pétalos
    • Emilio Pascual
    • Dionisio Ridruejo: A la torre de san Esteban
    • Aurora Vélez
    • Ana de la Robla
  • Fotogalerías
    • Desafecto
    • Los gritos del silencio
    • Chinatown
    • Sniper
    • Están cambiando los tiempos
    • No hay pan pa’tanto chorizo
    • Marchas de la dignidad
    • Fuego en la piel
  • El cine es maravilloso
    • Bajo el volcán
    • The front page boulevard
  • Peteneras, por Rafael Alonso Solís
    • Nostalgia y mitos
    • La vacuidad de la monarquía
    • Nostalgia y plata
    • España como mito
    • Ojos verdes
    • Chulos de la muerte
    • Alfonso
    • Bagdad, trece años después
    • Darwin y Mariano
    • La muerte de Borges
    • La farsa del discurso
    • El color turbio
    • Siglo XXI: el origen
    • Huevos de Pascua
    • La Cueva de Zaratustra
    • Arte, ciencia y revelación
    • Brujas y serpientes
    • Números y letras
    • Dolores
    • Évame si me transito
    • Amos de la guerra
    • España y su ciencia III
    • España y su ciencia II
    • España y su ciencia I
    • El careto de Billy el Niño
    • Los orígenes
  • Sociedad
    • San Sebastián
    • Jaque continuo
    • La leyenda del tiempo
    • Arturito Pomar, un genio en el país de la nada
    • La Columna Leclerc
    • Reglamento de protección de menores frente a internet
    • Orgullo Gay, Madrid, 2016
    • La Columna Leclerc
    • Mogollón en Sol
    • Pienso, luego estorbo
    • Semana de Pasión
    • Chinatown
    • Santos y soldados
    • Muerte de un ciclista
    • Libertades Públicas
  • Mujer
    • Dolores
    • Día de la mujer trabajadora
    • Machismo, ¡no, gracias!
  • Paris c’est la vie
    • 20 años y un día… después
    • Tardío homenaje a los republicanos que liberaron París
    • Last tango in Paris: 45 añitos
    • Atentados en París
    • El frío le salvó la vida
    • Una semana después
    • Fussillade à Paris, prise d’otages!
    • Paris, j’ai t’aime
    • Macron Président
    • Y entonces, llegó Le Pen
    • La France tranquille
    • Habitar en una obra de arte: Villa Savoye
    • 8 mai à Paris
  • Segovia, guía de la ciudad
    • Segovia inédita

Escaparate ignorado

~ La actualidad examinada

Escaparate ignorado

Publicaciones de la categoría: Uncategorized

Talento, en Navidad

25 domingo Dic 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ Deja un comentario

Gabriel de Araceli

Hemingway escribía en su Underwood una historia de una guerra olvidada en España. La espalda no le perdonaba, ni la Gellhorn tampoco, allí, enhiesta, con aquella sonrisa cínica de mujer fatal. Key Largo, la Gran vía, Bocaccio, la Plaza Mayor, Vetusta… tampoco había tanta diferencia, lugares donde se asentaba la tragedia humana. De repente se escuchó una explosión horrible y Arturo corrió escaleras abajo. «¡Ilse, Ilse!» gritaba desesperado. Pero allí estaba la rubia en el vestíbulo de la Telefónica, como una Victoria de Samotracia alzada sobre los escombros, sonreía. Arturo Barea respiró tranquilo. La Regenta, azorada, salía del confesionario, don Fermín de Pas, el Magistral, henchido de soberbia, se sentía vencedor.

«Tengo que felicitar a todos mis amigos la p… navidad, no sé que decirles y mi ordenador no funciona». Terry Mangino estaba al borde del colapso, encima, su estilográfica se estaba quedando sin tinta. Eran muchos amigos… allí en New York, en París, en Londres, en Madrid, en Alepo… Sus lectores…

–Eres un romántico, Terry –le dijo Carmelita Flórez mientras se cepillaba el pelo–. ¿Tú crees que tus crónicas le interesan a alguien?

Terry se quedó mirando a la Flórez desconcertado. Carmelita vestía de negro, escote profundo, taconazos, labios de carmín.

–La gente quiere divertirse, no que les cuentes historias tristes en navidad, Terry, hazme caso, qué les importa que el Primark emplee esclavos en Bangladesh si después compran sus vestidos de quince euros en la Gran Vía. No puedes cambiar la mierda del mundo, Terry.

La Flórez estaba radiante con aquel vestido de 300 eurazos que él le compró en… sí, en el Primark de Londres. Recordó.

¡Garbancero, garbancero ! le llamaba don Ramón María a don Benito. Bueno, eran celos y envidias entre genios, algo muy corriente en el Siglo de Oro, o en la España actual. Don Francisco (Quevedo) no aguantaba a don Luis (de Góngora), y don Miguel, alias el manco, tenía unos celos injustificados del talento dramático de don Lope (de Vega). Incluso ahora, modernamente, don Arturo (Pérez Reverte) y don Francisco (Rico) se habían retado en el monte de las letras batiéndose en singular duelo de eruditos escribidores.

–Ves, te lo dije –le dijo la Pardo Bazán–, no pierdas el tiempo escribiendo historias baratas de gente humilde. ¿Para qué? Escribe bien de los poderosos, de la Iglesia, de la Monarquía, adula a los banqueros. Así llegarás a lo más alto, y no con esas historias de la Bringas y la Fortunata, que no son más que unas casquivanas.

­–Señora, sin insultar, que una es muy suya y no tiene por qué aguantar a las condesas menopaúsicas. ¡Faltaría más! –contestó Fortunata con desparpajo.

Don Benito (Galdós) se quedó mirando el papel en blanco con su plumilla de acero y su tintero. Ni estilográfica tenía para escribir aquella novela abigarrada de la Plaza Mayor. Juanito Santa Cruz le hizo un guiño cómplice de hombre a hombre.

Don Francisco (Umbral) se estiró más aún en su sillón de Emmanuelle, sus blancas guedejas le daban a su tez una palidez albina. Se calzó en los cojones su Olivetti Lettera, ametrallaba un esplín de Madrid. Don Francisco era exquisito, jamás escribía antes de las dos de la tarde. Sobre un sillón, tal vez olvidada, una ninfa dormía su alborada de amor. Don Francisco le tapó con su bufanda el pecho dormido.

–La navidad me irrita, todas esas gentes abarrotando la calle Fuencarral, trasegando alcohol, felicidad lo llaman. Somos reos de la cibernética. No puedo ligar todos esos retazos que me llegan al caletre con mi pluma. Sin ordenador no soy nadie. No sé escribir. hemingway2¿Cómo podían contar sus historias tan bien toda esa legión de escribas, el Hemingway, don Benito, el Umbral, el Barea, Clarín… si no tenían más que un papel, no muy limpio, y una pluma de oca? –se preguntaba Terry. La Flórez había decidido quitarle los tirantes a su sujetador. Su vestido de fiesta resaltaba su tipazo.

–Talento, eso se llama talento –le contestó la Gellhorn mientras se retorcía la costura negra de sus medias de nylon. Ernest la miraba embobado, incapaz de escribir dos líneas seguidas en la Underwood. Se llevó a los labios un trago de Johnnie Walker Black Label. Umbral también se metió otro lingotazo entre pecho y espalda. Su Olivetti disparó 666 caracteres en un momento.

–Eso en mi pueblo se llama borrachera –gritó Fortunata con voz de verdulera del Mercado de la Cebada.

–Benito, cuida los modales de esa pelandusca, que se te sube al bigote –le soltó, ducal, doña Emilia Pardo Bazán.

–Señora, no presuma de lo que no tiene, señorío –le soltó la Fortunata herida por el veneno de la madama.

Don Benito empuñaba su plumín airoso de tantas acometidas femeninas. Sí, escribía lo que le echanse. Juanito Santa Cruz le guiñó otro ojo.

Ana Ozores de Quintanar humedecía sus sábanas cuando don Álvaro Mesía abandonaba su lecho, al alba, el pudor se lo impedía antes. Clarín no llegó a los 50.

–Eran unos genios, Terry, no te amargues. Escribian porque les salía de dentro. No necesitaban nada, sólo un papel y una pluma de oca.

–Eso me mortifica, Carmelita. No tengo talento.

–El talento es escribir doce horas diarias, señor Mangino, sólo eso –le indicó Galdós levantando los ojos del papel.

–Somos esclavos de los caprichos de las palabras –afirmó Umbral sin levantar los ojos miopes de su Olivetti Lettera. Don Francisco fue hacia la chica y recuperó su bufanda, ella incluso pareció alegrarse de mostrarle sus tetas magníficas.

–Very, very woman –gritó Hemingway llevándose a la boca su quinto Black Lavel, –no bebas tanto, le respondió la Gellhorn alzándose en sus tacones.

A don Fermín de Pas todo aquello le molestaba sobremanera, vagatelas, necedades, caprichos licenciosos femeninos. Se encerró en su confesonario, sabía que Ana Ozores llegaría en breve a su cita diaria.

­–Terry, cariño, bájame la cremallera ­–le susurró la Flórez en la oreja. Mangino lo comprendió enseguida, la navidad era eso, desear a los demás suerte mientras tu chica te decía que la quisieras.

«Feliz domingo, o feliz navidad », llegó a escribir a duras penas con su estilográfica. Carmelita tenía mucho talento.

underwoodEnlaces relacionados:

Navidad 2016

Dos Passos; tras los pasos de Pazos


Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

España como mito

07 miércoles Dic 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 2 comentarios

Rafael Alonso Solís

Desde la comprensión del amor a la tierra que pisamos y reconocemos gracias al intercambio de fluidos y al cruce de genes o restos de genes, todo nacionalismo incorpora una versión siciliana de los negocios. Cuanto más locales, más insignificantes e, incluso, más crueles, como sucedía en aquellos monólogos de Gila en los que, tras relatar las agresiones xenófobas con que se saludaba a los forasteros, terminaba con un “si no aguantan las bromas, que se vayan del pueblo”. Cuanto más universales, más necios y más injustos, porque al final tienen que basarse en una referencia a la raza, al color de la piel o al género para establecer las diferencias. Sin embargo, la llamada al espíritu de la tribu es un recurso habitual de la política, al tratarse de un asunto que se mueve por los bajos fondos de la condición humana. Como ejemplo y desiderátum de altura, en un alarde de su más fina retórica, el presidente del gobierno español suele recurrir al hecho de que, al margen de lo que hagan él o sus ministros, España es un gran país, quizá por ese descubrimiento de la antropología mariana de tratarse de un territorio poblado de españoles, o tal vez por ser la tierra de María Santísima –lo que justifica esa participación de diferentes vírgenes en la solución de los problemas económicos y sociales, característica de los últimos gobiernos–. Con lo cual se alcanza una explicación simple de la inutilidad de la política, tanto para la gestión diaria como para el diseño del futuro, ya que la clave del asunto reside en el purismo nacionalista –el español, en este caso–, por el cual es la calidad intrínseca del país y sus virtudes ancestrales las que garantizan la construcción adecuada del futuro, más allá de los programas, las decisiones o las leyes. Pero, ¿y si no fuese así? ¿Y si comenzáramos por admitir que cada país no es otra cosa que un acuerdo, y que ni su definición, ni sus himnos, ni sus banderas son otra cosa que inventos del mercado, no más sólidos ni sustanciosos que lágrimas en la lluvia? ¿Y si “nuestra madre España” –invirtiendo el proceso de la mitificación– fuese, como señalara Jaime Gil de Biedma, frente a la pobreza o al mal gobierno, un “estado místico del hombre” –y de la mujer, claro–, donde las culpas son achacables a los miles de demonios que se arrastran por el subsuelo y emergen de noche para diseñar nuestras desgracias? El drama histórico se reduciría, entonces, a una confrontación entre el bien y el mal –el primero representado por las vírgenes y los ángeles que deambulan por los ministerios, y el segundo por los discípulos y discípulas del Maligno, que incuban y sucuban sin descanso, mientras nos maldicen–. De nuevo, es el mismo Gil de Biedma quien contesta, negando la existencia a los demonios con la actualidad de sus versos, porque “son hombres los que pagan al gobierno, los empresarios de la falsa historia…”.Enlaces relacionados:

Darwin y Mariano

El territorio


 

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Ojos verdes

30 miércoles Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ Deja un comentario

Rafael Alonso Solís

A María Isabel Quiñones –Martirio para el arte, que siempre me recuerda a mi amiga Julieta– le acaban de dar un premio, y cuando uno andaba dándole vueltas para escribir sobre el fin de siglo y el crepúsculo de los mitos, su voz rompe la pana desde la radio entonando “Ojos verdes” y me obliga a cambiar de registro. En los años cuarenta, Rafael de León –marqués del Valle de la Reina y del Moscoso, conde de Gomara, y poeta de la Generación del 27– escribió un sutil y ambiguo poema de amor, inmenso y eterno por la fugacidad del instante perdido, componiendo, junto a Antonio Quintero y Manuel Quiroga, la copla más hermosa que jamás se haya  cantado en castellano. Dicen que, por aquella época, Concha Piquer y Miguel de Molina se disputaban el cetro de los cantes, desde los colmaos de un Madrid que trataba de recuperarse a los escenarios del Price o el Calderón, pasando por los turbios rincones de la aristocracia que había financiado el vuelo del Dragon Rapide y se enriquecía comerciando con penicilina de estraperlo. Mientras que la Piquer cantaba la copla con la limpieza de su garganta, Molina la imbuía del misterio que emanaba del amor prohibido. Una noche, desde el segundo piso del teatro en el que actuaba, alguien le gritó “marica”. martirio_webSin inmutarse y acariciando la flor con la que adornaba sus rizos entintados, Miguel respondió: “marica no, maricón, que suena a catedral gótica”. Sin ser flamenco, sino copla –ya se ha dicho más arriba– “Ojos verdes” tiene la capacidad de incorporar jondura y dejar entrever el suspiro de sensualidad de su letra. Pocos intérpretes del género se han resistido a incluir esta canción en su repertorio, si bien con resultados muy diferentes. Puede que la peor versión sea la de Raphael, incapaz de evitar su estilo amanerado y sus aires de marica de terciopelo. Entre las mejores, yo  me quedaría con dos, que destacan por el hecho de que la personalidad del intérprete se hunde en la tragedia apenas sugerida y la hace totalmente suya, como si fuese la primera vez que se entona. Una es la de José Salazar, Porrinas de Badajoz –genial cantaor extremeño que se anunciaba como marqués de Porrinas, padre biológico de Azúcar Moreno y los Chunguitos–. Porrinas cantaba “Ojos verdes” por bulerías, acompañado por la guitarra del Niño Ricardo, y conseguía que una copla alcanzase la categoría de cante grande gracias a la profundidad de su toque de garganta. La otra, sin duda alguna, es la de Martirio: original, rasgada, más suya que de nadie y ejemplo de iconoclasia con guiños de peineta y marujeo. Pero hay una tercera que no necesita de música ni sonido de cuerdas, pero que está impregnada de amargura contenida, con la carga de melancolía dramática que tiene el amor efímero. No es una canción, sino un comic gay, y el autor es Nazario de Luque, el insolente creador de Anarcoma, tan icono de los ochenta como su autor.

flamenca_6

Rafael Alonso Solís, MD, PhD
Prof. of Physiology and Institute Director
Institute of Biomedical Technologies
Center for Biomedical Research of the Canary Islands
University of La Laguna

María Isabel Quiñones Gutiérrez, Martirio, ha recibido el pasado lunes, 28 de noviembre, el Premio Nacional de Músicas Actuales, que concede cada año el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Viaje a La Alcarria

27 domingo Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 1 comentario

Este año se han cumplido 70 desde que Camilo José Cela viajara por La Alcarria y escribiera su libro, publicado en 1948, crónica viajera que hoy se lee con el misterio de regresar a una época y a un paisaje perdidos. Siguiendo un poco su estela se ha elaborado el siguiente itinerario, en el que los espíritus de aquella época y los fantasmas del presente andan revolviendo cañadas y quebradas, paradores, fogones, fondas y alquerías, pantanos, ríos y secanos, colinas, olivares y trigales, con León Felipe dispensando recetas magistrales en la botica de Almonacid de Zorita, o con Cela, escriba dicharachero, en Pastrana.


©Fotografías y vídeo Ángel Aguado López

_dsc8554_web-copia
Lupiana
Lupiana
Veleta en un tejado de Lupiana
Veleta en un tejado de Lupiana
Encaramado a una colina se asoma al valle Valfermoso de Tajuña
Encaramado a una colina se asoma al valle Valfermoso de Tajuña
Vistas de Valfermoso de Tajuña
Vistas de Valfermoso de Tajuña
El lavadero de Brihuega
El lavadero de Brihuega
Pastrana, la plaza ducal
Pastrana, la plaza ducal
La fuente de Pastrana
La fuente de Pastrana
Calles vacías en Pastrana
Calles vacías en Pastrana
La soledad
La soledad
Zorita de los Canes
Zorita de los Canes
Zorita de los canes asomada al Tajo
Zorita de los canes asomada al Tajo
El Tajo a su paso por Zorita de los Canes
El Tajo a su paso por Zorita de los Canes
Blas Cabrera, un genio que sufrió el exilio al que le condenó el sátrapa Franco, como a miles de españoles dentro o fuera de España
Blas Cabrera, un genio que sufrió el exilio al que le condenó el sátrapa Franco, como a miles de españoles dentro o fuera de España
Aquí estuvo León Felipe de boticario en 1919 y 1920
Aquí estuvo León Felipe de boticario en 1919 y 1920
León Felipe y Almonacid de Zorita
León Felipe y Almonacid de Zorita
Comparsa en Mondéjar
Comparsa en Mondéjar


Enlaces relacionados

Castilla la Vieja: abandono y santería

La revelación equinoccial de san Juan de Ortega

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

La Resistance

23 miércoles Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ Deja un comentario

Resistentes

nice_resiste2_webFoto de Carmelito Flórez

La primera foto (arriba), la tomé en Nice, Côte d’Azur, en 2006. La segunda foto (abajo), se publicó hace un mes en el diario EL PAÍS, como complemento a una información que hablaba de un homenaje celebrado en Madrid a los héroes republicanos españoles que tomaron parte en la liberación de París, el 24 de agosto de 1944. En ellas aparece el mismo caballero, en la primera foto en el centro, y en la segunda foto el cuarto por la izquierda. Entre ambas fotos han pasado diez años. ¿Alguien sabe quién es este señor? Díganme argo, por lo que más quieran, el tiempo apremia, cada vez quedan menos resistentes. Gracias.resistentes_madrid_2016Enlaces relacionados:

Brigadistas

Dos Passos, tras la pasos de Pazos

El general Rojo, un héroe romántico

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Barro, sudor y viento

20 domingo Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 2 comentarios

El ser humano busca retos contra los que medirse y comprobar su grado de superación. El ciclocross adquiere un tono épico cuando se desencadenan los elementos y la lluvia embarra caminos y pedreras contra los que la habilidad sobre la bicicleta y la aptitud física del ciclista luchan por imponerse. Heridas de barro, y la satisfacción de vencerse a sí mismo, esa es la gloria que consiguen los atletas.

Ciclocross en Boadilla del Monte, 20 de noviembre de 2016

Fotos y vídeo de Ángel Aguado López

_dsc0006_web_2
Cést parti
Cést parti
Pelotón agrupado
Pelotón agrupado
Me verás cruzar el barro en un caballo de acero.
Me verás cruzar el barro en un caballo de acero.
¡Aprieta chaval!
¡Aprieta chaval!
Les poursuivants
Les poursuivants
Más dura será la subida
Más dura será la subida
Imponerse al sufrimiento
Imponerse al sufrimiento
Hasta la victoria siempre
Hasta la victoria siempre
Óscar Puyol, segundo clasificado
Óscar Puyol, segundo clasificado
Luchar, llegar, tal vez ganar...
Luchar, llegar, tal vez ganar…
Carlos Hernánde se impone en solitario en la meta.
Carlos Hernánde se impone en solitario en la meta.


Enlaces relacionados:

El VO2max, el hematocrito y el umbral anaeróbico

El infierno del norte

Eros y Tánatos


Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Castilla la Vieja: abandono y santería

18 viernes Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 1 comentario

Castilla sufre un abandono secular, cada vez más es un desierto donde sólo habita el arte sacro y viejos que no pudieron, o no quisieron marcharse de estas tierras. Bañada de historia conserva un patrimonio artístico excepcional, sus iglesias encierran tesoros de belleza extraordinaria, como estos que se muestran a continuación, fotografiados en tierras de Valladolid y Zamora.

 

Un vídeo fotográfico de Ángel Aguado López

Enlaces relacionados:

En el fervor de Silos

La revelación equinoccial de san Juan de Ortega

Angelitos Bellos

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...

Juguetes rotos

16 miércoles Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ Deja un comentario

Rafael Alonso Solís

Aunque lo celebremos una vez al año, todos los días son de los muertos. El tránsito –calmado en unos casos, brutal en otros– sucede millones de veces sin que nuestra sensibilidad se altere, salvo cuando la parca visita a alguien que duerme en la cama de al lado. Ciertas coincidencias hacen que nos percatemos de la muerte de personas conocidas, aunque no cercanas, debido a la visibilidad de que disfrutaron. Recientemente se ha difundido el fallecimiento de un poeta universal que envolvió sus versos en música; de un dramaturgo que escribió el mejor teatro español de los siglos, sólo equiparable al de Lorca o Valle Inclán; de un ex secretario general de un partido político, del que la mayor crítica recibida fue que ejerció su oficio con discreción y sin ambiciones; y de dos juguetes rotos, muertos cuando hacía tiempo que su existencia era un remedo cruel del brillo del pasado. Leonard Cohen tiene quien le escriba y forma parte de nuestra banda sonora, aunque no hayamos bailado con sus canciones. Francisco Nieva es uno de los más grandes escritores del siglo veinte, y sus memorias –Las Cosas como Fueron–, en las que trató de explicar “qué tipo de estímulos hicieron posible la conversión de su vida en materia poética o literaria”, un prodigio de introspección acerca de la literatura, de sí mismo, y de la España en la que le tocó vivir. Tras triunfar como escenógrafo durante años, su teatro se mostró al público en los estertores del franquismo, para ver cómo la magia tomaba el escenario y todo lo imaginable se hacía posible tras alzarse el telón. En el caso de Juan Carlos Alemán, ex secretario general del PSOE canario, ha sido necesaria su marcha, tras una enfermedad silenciosa, para que hablaran bien de él y le reconociesen algo de mérito en su etapa política. En cualquier caso, los ejemplos anteriores lo son de personas que hicieron lo que quisieron –especialmente las dos primeras–, y tal vez en la libertad de elección estuvo la clave de una vida probablemente feliz.

perico_fernandez Eso y la educación, aquello de lo que carecieron las dos marionetas quebradas que les han acompañado en los titulares de la sección mortuoria de los periódicos. Perico Fernández había nacido para ser boxeador, y puede que fuese incapaz de hacer otra cosa, aunque no tuvo oportunidad de saberlo. Su constitución genética le permitía coordinar brazos y piernas como un bailarín, y sacar alguna “manita” de vez en cuando, que acababa con el contrario besando la lona. Había sido campeón del mundo, pero hacía mucho tiempo que no salía en los periódicos y su salud era un trapo desgarrado. El caso más triste es el de Cristina Ortiz, conocida como La Veneno y calificada de cantante y actriz en la biografía urgente manejada por los periódicos. Cristina fue una mujer desgraciada, que nació con un colgajo entre las piernas y tuvo que dedicarse a la prostitución para ganarse la vida. Llevaba mucho tiempo rota y olvidada.

Enlaces relacionados:

Évame si me transito

Comparte esto:

  • Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
  • Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
  • Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
  • Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
  • Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir
  • Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Me gusta Cargando...
← Entradas anteriores
Entradas recientes →

Artículos publicados

Maratón de Madrid, 2026
Ya queda menos para la San Silvestre 2026
Ya queda menos para la San Silvestre 2026
Madrid por las nubes: Antonio Palacios y Joaquín Otamendi
El Retiro era una fiesta
Una marea roja inunda las calles de Madrid: Carrera de la Mujer 2025
Protesta perruna frente al Congreso de los Diputados.
Maratón de Madrid 2025
23 de Abril: fiesta del libro.
La Bureba, el paraíso perdido en Burgos. La pobre santa Águeda ya no necesita cruzado mágico.

Carrera de la mujer 2024 en Madrid

Maratón de Madrid 2024


MISTERIOSO ASESINATO EN VALLECAS

Meterse en los charcos

  • Avatar de Ángel Aguado Ángel Aguado
    • CÁMARA NEGRA: al suelo todo el mundo
    • Richard Avedon: sin pistola en el Salvaje Oeste
    • OMISSION
    • El Toboso y Campo de Criptana: allá donde, aún, se peina Dulcinea y Sarita enamoraba al mundo
    • El paraíso recuperado: El hijo de PETER PAN
    • UNA DOCENA DE HISTORIAS
    • Keniatas en el cielo de Madrid, mi corazón con el tuyo: maratón 2026
    • Menchu Gal, un descubrimiento extraordinario
    • 15132
    • Señoras de negro, señores de blanco: Semana Santa
Sostiene Pereira

Carrera de tacones de la calle Pelayo 2022

Meterse en los charcos

Vicente Rojo, el último romántico

Leer a Jesús Torbado

Leer a Jesús Torbado, periodista, escritor y viajero

JESUS TORBADO, PERIODISTA Y VIAJERO

Leer a Richmal Crompton, la autora de Guillermo Brown

Richmal Crompton, la creadora de Guillermo Browm

LEER A MARÍA MOLINER Y SUS FURIOSOS VOCABLOS

Leer a Juan de Yepes Álvarez

Gonzalo Torrente Ballester

Gonzalo Torrente Ballester

Leer a Rubén Darío

Leer a Rubén Darío

El Príncipe de las Letras Castellanas

Berenjenas con Gambas, la memoria gastronómica-lectora de Manuel Vázquez Montalbán

Berenjenas con gambas

Manuel Vázquez Montalbán, In Memoriam

Leer a Rafael Azcona

Humor negro para reírse de la vida

Leer a Azcona, leer guiones de cine

Leer a Carmen de Burgos

Leer a Ferlosio

Leer a Ferlosio

Viaje con Aramburu por la esritura

ENA: Una reina y un machote

¡Pero que público tan tonto tengo!

Tamara Cifuentes

Las chicas sólo quieren divertirse

Vivan los novios

Rosario y Alfonso.1950

MILENIO, el último Carvalho

QUÉ LEER EN LOS TIEMPOS DEL VIRUS

QUÉ LEER EN LOS TIEMPOS DEL VIRUS

Homenaje a Ángel Cabrera en el MNCN con motivo del 60 aniversario de su fallecimiento

60 aniversario del fallecimiento del zoólogo Ángel Cabrera

Vicent, el magnífico

Vicent, el magnífico

Manuel Vicent, periodista y cronista de la Transición

Al Caudillo le han dado el paseillo

Madrid está lleno de tumbas de tiranos sin banderas

Madrid está lleno de tumbas de tiranos sin banderas

GALÍNDEZ, asesinado por Trujillo

Franquito: ni miedo, ni mujeres, ni misas

Franquito: ni miedo, ni mujeres, ni misas... bueno rezar, rezaba mucho.

Franquito: ni miedo, ni mujeres, ni misas... bueno rezar, rezaba mucho.

Franco fusiló al general Batet por mantenerse fiel al orden vigente

Al general Batet Franco lo fusiló por su lealtad republicana

Niñas al salón que el Sabina está en la ciudad

La poesía valiente de Pascual Izquierdo

La derechuza

La derechuza

Esa mirada con que premian tus ojos mi deseo

Mujeres luchadoras por la igualdad

PATAGONIA, XXII Premio de novela Ciudad de Salamanca

Ángel Cabrera Latorre

Los Olvidados

PREMIO TIFLOS 2017

Leonor Izquierdo, el amor de Machado

Un torturador franquista: Billy el Niño

El careto de Billy el Niño

Luis Montes

Guggenheim: un veinteañero

Ángel Cabrera Latorre, un zoólogo universal

Madrid asediado, 80 aniversario de las Brigadas Internacionales

Queridos míos

Aurora, poetisa
Aurora, poetisa
15M 2011en la Puerta del Sol.
15M 2011en la Puerta del Sol.
Voluntario de cocina durante el 15 M 2011 en la Puerta del Sol
Voluntario de cocina durante el 15 M 2011 en la Puerta del Sol
George Mocanu, mosca, 52Kg. Fue en 1997 subcampeón del mundo amateur en Budapest y olímpico en Sidney en 2000 con su país, Rumanía.
George Mocanu, mosca, 52Kg. Fue en 1997 subcampeón del mundo amateur en Budapest y olímpico en Sidney en 2000 con su país, Rumanía.
Emilio Pascual
Emilio Pascual
¡Ay, qué calor! Julio,2015, Madrid
¡Ay, qué calor! Julio,2015, Madrid


Carrera de tacones de la calle Pelayo 2022
El cerro del tío Pío

Perdedores: ganador del premio TIFLOS 2017 de cuentos. Obra de Ángel Aguado López. Orgazanizado por la ONCE, Editado por Edhasa-Castalia

PATAGONIA: XXII Premio de Novela Ciudad de Salamanca 2018. Obra de Ángel Aguado López, editado por Ediciones del Viento

PERDEDORES, Premio TIFLOS 2017 de cuentos
Follow Escaparate ignorado on WordPress.com

Blog de WordPress.com.

  • Suscribirse Suscrito
    • Escaparate ignorado
    • Únete a otros 92 suscriptores
    • ¿Ya tienes una cuenta de WordPress.com? Inicia sesión.
    • Escaparate ignorado
    • Suscribirse Suscrito
    • Regístrate
    • Iniciar sesión
    • Denunciar este contenido
    • Ver el sitio en el Lector
    • Gestionar las suscripciones
    • Contraer esta barra

Cargando comentarios...

    %d