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Escaparate ignorado

~ La actualidad examinada

Escaparate ignorado

Archivos de autor: Ángel Aguado

¿Quién mató a Víctor Molero?

27 martes Jun 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Agustina de Champourcín

Idus de junio. Tormentas y rayos. Temprano, de buena mañana Orfeo, o Víctor, descendió al Hades, al riachuelo Perales, casi seco, en busca de Eurídice, su amante de ojos glaucos, niña aún, sus rostros se cruzaron no ha mucho tiempo antes y prendió en ellos el fuego del amor, imposible por sus orígenes. Sus familias, ambas ricas y enfrentadas por las propiedades, se disputaban las lindes de los campos, codicia del trigo, de la cebada, pleitos antiguos que se perpetuaban de generación en generación, enemigos sin saberlo, amores prohibidos. Víctor y Eurídice. Omnia vincit amor. Buscando mis amores iré por esos montes y riberas, ni cogeré las flores, ni temeré las fieras. El cielo raso se cubría de nubes y allá en las cumbres de la alta sierra, en el palacio-monasterio de granitos berroqueños de El Rey Prudente la borrasca amenazaba con el trueno la paz de los hombres. El vivir que es perdurable no se gana con estados mundanales ni con vida delectable donde moran los pecados infernales. Víctor y Eurídice se regalaron todo su amor bajo la sombra de una higuera, qué importaban las familias si ellos se amaban, si en la tarde amenazante de lluvia brillaba el beso y la promesa eterna de felicidad. Y el placer conjugado en la piel amiga se deshacía en promesa perpetua de alegría. Tisífone, vigilante de que los mortales cumplieran las leyes, los descubrió en pecado mediada la tarde. Y Eurídice, niña de ojos glaucos, sorprendida como Eva, se tapó la desnudez con las hojas del árbol del Paraíso para evitar la mirada severa de la erinia que castigaba con la muerte al infractor.

Lugar donde encontró el final Víctor Molero.

—Regresa arrepentido a tu morada de la que nunca debiste salir, mortal Víctor, que tu pecado es grande porque habéis quebrantado la voluntad de vuestras familias, aunque la juventud de vuestros cuerpos regios y el deseo irreprimible os exime de vuestros pecados. El fruto del amor es efímero y pronto no será sino un recuerdo perdido en la breve memoria que la vida otorga a los mortales. Seré generosa y perdonaré esta vez vuestra falta. Pero, ¡oh Víctor!, retorna a tu pueblo, a Brunete de la batalla terrible de los hombres necios desde el que viniste y no vuelvas la vista atrás, olvida el rostro de Eurídice y no trasgredas la ley de los dioses que prohíben vuestro amor —dijo la furia.

La tormenta se abate sobre Brunete, Madrid, como una amenaza bélica, como una amenaza de las furias.

Y Víctor emprendió el camino de regreso con el corazón encogido porque la diosa les prohibía también su querer y les obligaba a obedecerla. Si no, Eurídice, niña de ojos glaucos, pronto no sería más que una sombra en la noche de su juventud. Largo era el camino de vuelta. Ya no era una amenaza de tormenta, que era la locura desatada de las furias. La lluvia le golpeaba el rostro y su albergue del labrantío quedaba lejos, aún a más de dos leguas, tronaban los relámpagos y la noche estallaba entre las lindes disputadas por las familias enemigas. La nostalgia de la pasión le llevaba a quebrantar la prohibición dictada por la diosa. ¡Esfuérceme en la virtud para sufrir esta afrenta que me llama! El rostro de Eurídice, espléndida y venérea ninfa de ojos glaucos, le requería volver la vista atrás y sucumbió al deseo de recordar de nuevo la figura reluciente de su amada. La tempestad llenó de quebrantos la negritud de la noche, el cielo se desgajó en mil cuchilladas de rayos y centellas. Tisífone, rencorosa, no perdona los pecados de los hombres y castigó con crueldad infinita la falta del amante. Al volver la vista atrás Orfeo vio por última vez la senda que nunca volvería a pisar.

AQUI MATO UN RAYO A VICTOR MOLERO

Un rayo mató a Víctor Molero el 12 de junio de 1915. Venía de visitar a su prometida, Eurídice, que atendía con mimo su deseo, sus deseos, en el vecino lugar de Quijorna. El fruto del amor quedó impreso en la roca de la memoria eterna. Orfeo, te perpetuaste en el tiempo a través de una lápida. Tu recuerdo pétreo entre las azucenas olvidado, Víctor, es más prolongado que tu corta vida.

Rayos, batallas, amores, ilusiones, a veces besos y muchas veces muertes.

Transcripción del acta de enterramiento de Víctor Molero y Rufo que se encuentra en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Brunete, Madrid.

Número 24; Adulto.
Víctor Molero y Rufo
Hijo leg. de Francisco y Vic
toriana. Falleció el día
12 de junio de 1915—

En la villa de Brunete Diócesis de Madrid-Alcalá a trece de junio de mil novecientos quince Lic. D. Manuel Mª. Salas e Isasi Presbítero Cura propio de la única parroquial de ella con el título de Ntra Sra de la Asunción, mandé dar sepultura eclesiástica al cadáver de Víctor Molero Rufo, soltero, de diez y ocho años de edad, de esta naturaleza y domicilio hijo legítimo de Francisco Molero y Rodrigo y Victoriana Rufo y Avilés, que falleció el día de ayer en el término llamado Los Morales en este término municipal a las diez de la mañana a consecuencia de una descarga eléctrica según certificación facultativa. Se le hizo entierro de tercera clase con Misa de cuerpo presente. Fueron testigos del sepelio Salvador Robledano, Bonifacio Valbuena y Rafael Sanchez de esta vecindad. Y para que conste lo firmo [y rubricado] fecha ut supra.

Lic Manuel Mª Salas e Isasi

El autor agradece a Roberto, cura párroco de la citada iglesia, las facilidades dadas para obtener la anterior acta de defunción.


Sabor de bien que es finito,
lo más que puede llegar
es cansar el apetito
y estragar el paladar;
y así, por toda dulzura
nunca yo me perderé,
sino por un no sé qué
que se halla por ventura.
El que de amor adolece,
del divino ser tocado,
tiene el gusto tan trocado
que a los gustos desfallece;
como el que con calentura
fastidia el manjar que ve,
y apetece un no sé qué
que se halla por ventura.

(Gloria a lo divino, 1585-1986. Juan de Yepes Álvarez, alias San Juan de la Cruz)


Enlaces relacionados:

Leer a Juan de Yepes Álvarez


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Las bibliotecas mágicas habitadas por libros imaginarios

11 jueves May 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Agustina de Champourcín

Salutem plurimam

Hay libros que son una vida, que escribes lentamente con el paso de los días, de los meses, de los años, de la infancia, de la juventud, de la madurez, amasados con la soledad de los dolores y con las sonrisas compartidas que graba en la memoria el discurrir de la existencia. “EL GABINETE MÁGICO Libro de las bibliotecas imaginarias” vale por toda una vida. «Si no una, media» asegura Emilio Pascual, su hacedor, que ha trabajado en él durante más de treinta años. Tiempo de lecturas silenciosas y reflexiones escritas a lomos de miles de libros leídos por placer o por deber y circundados por el devenir diario de las obligaciones cotidianas. Ese laberinto de papel y fábula, de ensueño y Times New Roman, intertextualidad y mistificación, cuerpo doce justificado y cursivas por el que ha navegado el docto Aemilius, hidalgo castellano de las letras atrapado por la ninfa Calipso de los versos. «Una biblioteca es un gabinete mágico lleno de espíritus hechizados. Despiertan cuando abrimos el libro». (Borges)

El autor Emilio Pascual firma su obra el pasado 9 de mayo.

«Qué sería de mí sin vosotros, tiranos… libros llenos de cosas deplorables y de cosas sublimes a los que odiar o por los que morir», reflexiona Luis Alberto de Cuenca en la entrada a este valle de la fantasía impostada. «Lujuria de libros» llamó Williams de Baskerville a la biblioteca de aquella abadía de los Apeninos. El saber, el afán de conocimiento, la búsqueda de la verdad, de la perfección llevó a sus moradores a la destrucción, al envenenamiento del alma, a la “ecpirosis” purificadora del fuego. Adso de Melk, siete siglos después, sigue preguntándose “por las nieves de antaño y quizá por qué la rosa es sin porqué”.

Y el lector se pregunta también por qué el primer libro que Carvalho incineró fue “España como problema”, de un tal Laín Entralgo, enigma irresoluble por la muerte del padre putativo. Nunca se sabrá. Fuego para los libros que nada le aportaron en su vida. Aunque quizás ambos, padre e hijo, se rían del mundo, felices ambos, semiocultos en un anaquel imaginario de alguna biblioteca olvidada mientras saborean unos Farcellets de col rellenos de langosta y lenguado con moras en Casa Leopoldo. «Las estanterías son el infierno paralítico de los libros». Para qué los libros, qué te dan, qué te quitan sino «ese vago sustrato cultural que a uno le queda después de haberse tragado dos o tres mil libros», decía el detective, o su padre.

Emilio Pascual y Luis Alberto de Cuenca conversan durante la presentación del libro.

Aquella biblioteca de don Alonso Quijano recordada por los libros que se salvan del fuego redentor. Todas tienen cabida en la faltriquera del mago Pascual. Como la biblioteca móvil y sumergida del capitán Nemo a bordo del Nautilus, 12.000 volúmenes para olvidarse, en el fondo del mar, de la estupidez humana que puebla la tierra: «había sufrido por culpa de los humanos e ideado un submarino para huir de la tierra y sus habitantes». O la de Valentinito Torquemada: «Niño inexplicable tiene el diablo en el cuerpo o es pedazo de divinidad, Newton resucitado… Cuando este chico sea hombre asombrará y trastornará al mundo». No sucedió tal para regocijo o tragedia de la humanidad. Se lo llevó, aún en la infancia, una meningitis. O la biblioteca del comisario Montalbano, más proclive a los placeres de la boca que a los de la lectura: «un cuscús con ocho variedades de pescado le arrancaba súbitos arrebatos de emoción… unos espaguetis con sepia en su tinta… o unos antipasti de mari que invitaban a sacrificarse en el ara de Neptuno». Cómo leer un libro si el placer se viste de gula. O la biblioteca de Tom Sawyer, hecha a partes iguales de misterio y paradoja. Y resuelta entre la Biblia y el Quijote. Don Miguel, amoroso y delicado con su hijo, recordaba que: «el que más ha mostrado desear [el libro] ha sido el gran emperador de la China, pues en lengua chinesca habrá un mes que me escribió una carta con un propio, pidiéndome o, por mejor decir, suplicándome se le enviase, porque quería fundar un colegio donde se leyese la lengua castellana, y quería que el libro que se leyese fuese el de la historia de don Quijote» (II 0.59).

Aspecto de la Librería Antonio Machado durante la presentación del libro.

Y anímese el lector y olvídese de estas líneas ásperas y selváticas que no hacen sino confundir su ánimo y entretener en vacuidades su tiempo y váyase a leer las claras y venturosas páginas que el eximio autor de tan excelsa obra, don Aemilius Pascual, el Águila de Tejares, ha alumbrado en “EL GABINETE MÁGICO Libro de las bibliotecas imaginarias”, que mucho será su provecho si se interna en la fantasía de los libros, en su fabulación, en el conocimiento de los grandes autores de la literatura universal y con la llaneza con las que su obrador lo escribe (muchacho no te encumbres, que toda afectación es mala) y se exime de las redichas palabras de los críticos literarios que pretender parecer facultados y eruditos escritores cuando no son más que listeros de retórica vacía. Vale


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Maratón de Madrid, 2023: La dicha, el dolor y la gloria

23 domingo Abr 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Carmelita Flórez

La clase obrera, 35.000 corredores, va al infierno, bueno, no, a la maratón. La elite atlética, dos docenas de atletas de las altiplanicies africanas, dos docenas de hombres sin piedad, levita, flota sobre el asfalto de Madrid sin siquiera apoyar los pies en el suelo y se presenta en la meta en algo más de 2 horas y 10 minutos. Los corredores aficionados se flagelan con el sol indómito de este abril de caldera y las cuestas se regodean del pretendiente a fondista. Km 30, el muro. ¿Los keniatas?, ¡doce hombres sin piedad! Pasaron hace horas por aquí donde tú sufres la tortura cada zancada porque sabes que aún te quedan doce km y 195m. Aprieta chaval, la victoria viene siempre del brazo del sufrimiento, aunque sea en cinco horas. Después… después se lo podrás contar a tus amigo, yo estuve allí, con los keniatas.

Doce hombres sin piedad vuelan en el Km 26. Kusuro, el ganador, primero por la izquierda, siempre en cabeza.

En hombres ganó el ugandés Geofrey Kusuro, en 2h10’29”, seguido, como no, de dos keniatas Kiptoo y Kimpkemboi. Puro VO2max, organismos capaces de consumir más de 80 mililitros de O2 por minuto y por Kg de peso, 53% hematocrito en las venas. O más. En mujeres ganó la también ugandesa Doreen Chesang 2h26’31”. El mejor español fue Alberto Bueno, 2h28’19”. Bueno, ya queda menos para la maratón de 2024.


Fotos de Terry Mangino

Paso por el Km 21, Kusuro siempre en cabeza.
Paso por el km 31.
El grueso del pelotón pasa por el Km 28,5 el pinar de las Siete Hermanas, en la Casa de Campo.

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60 aniversario del fusilamiento de Julián Grimau

20 jueves Abr 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Agustina de Champourcín

El régimen de Franco mostró su rostro más abyecto, brutal y sanguinario el 20 de abril de 1963, cuando fue fusilado en los acuartelamientos de Campamento, un barrio al oeste de Madrid, Julián Grimau, dirigente del comité ejecutivo del Partido Comunista. Grimau llevaba varios años de actividad clandestina entre Barcelona y Madrid analizando la situación política del país con objeto de declarar la HGP, huelga general política, instrumento de protesta y movilización de masas con el que la dirección del PCE, asentada en París y desconocedora absoluta de la realidad social del interior, pretendía derribar al dictador e instalar la democracia.

Grimau fue detenido el 7 de noviembre de 1962 en un autobús en Madrid por la Brigada Político Social, policía que en aquel momento mandaba el supercomisario Roberto Conesa (el adalid de la lucha contra el comunismo, formado por la Gestapo, colaborador del sátrapa dominicano Trujillo, que siguió prestando servicios a la democracia con el esclarecimiento de los secuestros del presidente del Consejo de Estado Antonio María de Oriol y Urquijo, y del teniente general Villaescusa en la época de Martín Villa como ministro del Interior, en febrero de 1977). Al parecer, Grimau fue delatado por un antiguo camarada de organización, un tal Lara, según contaba el secretario general del PCE Santiago Carrillo. Conducido a la Dirección General de Seguridad, en la Puerta del Sol, en el actual edificio de la presidencia del Gobierno de la Comunidad de Madrid, fue sometido a torturas, arrojado por una ventana de un primer piso (otras fuentes dicen que desde un tercero) de un patio interior del edificio por los policías que lo custodiaban, sometido a juicio sumarísimo bajo la acusación de auxilio a la rebelión y condenado a muerte.

Las consecuencias internacionales que para el franquismo tuvo esa ejecución fueron nefastas. La aspiración y las expectativas que el régimen tenía de introducirse en las estructuras económicas y políticas europeas quedaron suspendidas por la imagen tenebrosa que el dictador ofreció al mundo con el ajusticiamiento.

No sería el único. Durante los primeros meses de 1963 más de cien miembros de la oposición fueron juzgados por consejos de guerra acusados de rebelión. Y cuatro meses después fueron ejecutados a garrote vil en Carabanchel los anarquistas Francisco Granados Gata y Joaquín Delgado Martínez, acusados sin pruebas de un atentado con bomba en la jefatura de policía de Madrid. Más tarde se revelaría que ellos no fueron los autores del atentado. En octubre, personalidades como José Manuel Caballero Bonald, Enrique Tierno Galván, Buero Vallejo, Juan Benet y otros firmaron una carta en solidaridad con los obreros asturianos. La grave situación política que la dictadura arrastraba se remontaba a la mitad de la década anterior, 1956.

Conviene hacer una pormenorizada exposición de la conflictividad que se vivía en España cuando se llevó a cabo este trágico ajusticiamiento.

 PROLONGACIÓN PERMANENTE DE LA GUERRA 27 AÑOS DESPUÉS

«Franco mira Madrid a través de sus prismáticos de campaña y alcanza a ver, remoto, el rascacielos de la Telefónica. Todos los obuses que enviaba contra la Telefónica iban a caer en la glorieta de Bilbao, o sea, un poco desorientados. Los madrileños, a quienes la propia muerte torna muy ocurrentes, a la glorieta de Bilbao la llamaban el gua». (Leyenda del César Visionario. Francisco Umbral)

El 8 de febrero de 1956 hubo un enfrentamiento en la Calle Alberto Aguilera, en la Glorieta de san Bernardo, Madrid, entre falangistas y estudiantes que acabó con un falangista herido por arma de fuego. No se sabe si el disparo procedió de la policía o de los propios falangistas. Franco cesó a Joaquín Ruiz Giménez, ministro de Educación, de talante cristiano demócrata. Y para compensar la balanza, a Raimundo Fernández Cuesta, ministro del Movimiento, falangista. Fueron detenidos, entre otros, Dionisio Ridruejo (Dionisio se pasó media vida entrando y saliendo de la cárcel o confinado o en el exilio), Ramón Tamames (¡ojo al dato!), Javier Pradera, Enrique Múgica, José María Ruiz Gallardón (padre de Alberto), Miguel Sánchez Mazas (hermano de Ferlosio). El día 11 fue detenido también, ¡por rojo!, Fernando Sánchez Dragó. El rector de la Complutense, Pedro Laín Entralgo, falangista, dimitió del cargo.

EL FINAL DE LA AUTARQUÍA Y LA ELEVACIÓN AL PODER DEL OPUS

La situación económica y productiva que sufre España al acabar la Guerra Civil es tan ruinosa que incluso informes reservados de la Wehrmacht recomendaban su no participación en la contienda europea del lado de Berlín. Tampoco el país recibió ayuda exterior para su reconstrucción, el famoso plan Marshall, que recibieron las naciones europeas participantes en la guerra a primeros de los 50. Todo el desarrollo económico se confió a la explotación de los escasos recursos nacionales, puestos en manos de estraperlistas, especuladores simpatizantes con el poder. La autarquía. El grave subdesarrollo del país obligó a un cambio de timón económico en 1957, con el acceso al poder de los ministros tecnócratas provenientes del Opus Dei: los Ullastre, Laureano, Navarro-Rubio, López Bravo y posteriores. La visita del presidente americano, Eisenhower, el 21 de diciembre de 1959, fue el bálsamo que el régimen explotó como éxito de la política exterior de España.    

Ese mismo año, 1957, Enrique Tierno Galván es encarcelado en Carabanchel, donde coincide con Dionisio Ridruejo, con el que entabla conversaciones políticas.  

EL CONTUBERNIO DE MÚNICH

El 7 y 8 de junio de 1962, a la par de las huelgas que se desarrollaban en la minería asturiana y la protesta obrera generalizada en las zonas industriales, se celebró en Múnich el IV Congreso del Movimiento Europeo, una organización liberal que pretendía unificar posturas con vistas a una unidad continental en torno a la economía, leyes y mercado. En ese congreso se personaron 118 políticos e intelectuales españoles, 38 procedentes del exilio. Asistieron entre otros José María Gil Robles, Íñigo Cavero, Joaquín Satrústegui, Antonio de Senillosa, o Dionisio Ridruejo. La reacción de Franco ante aquella pretendida marea de iniciación democrática que apuntaba débilmente a los cimientos del régimen no se hizo esperar. El mismo 8 de junio fue suspendido el art. 14 del Fuero de los Españoles, una especie de carta magna de derechos y obligaciones que vigilaba las vidas de los súbditos del franquismo. Para los participantes en el congreso quedó el exilio o el destierro en Fuerteventura. «El Contubernio de la traición» lo tituló el diario ABC (09/06/1962).

«Lo de Múnich ha sido el resultado de un meditado plan del Anticristo», predicaba enérgico el integrista Joaquín Pérez Madrigal, próximo a Lerroux durante la II República y después reaccionario carlista y virulento periodista.

«Al producirse las huelgas de Asturias yo estaba a punto de ir hacia allá, porque era la mejor época para el salmón en los ríos asturianos, pero me sacrifiqué para no dar una falsa impresión de despreocupación con respecto a unos conflictos que tal vez tuvieran una base real, pero que estaban aprovechados por activistas y curas soliviantadores que suelen llamarse curas obreros». (Autobiografía del general Franco. Manuel Vázquez Montalbán. Planeta)

En 1965 aumenta la tensión y las protestas estudiantiles. El 13 de agosto el régimen expulsa de la Universidad a los profesores Tierno Galván, Agustín García Calvo y López Aranguren. En 1969 es asesinado por la Brigada Político Social el joven (21 años) estudiante de Derecho Enrique Ruano, que protestaba contra el régimen. Fue también defenestrado desde un séptimo piso de la calle Príncipe de Vergara.

LA DETENCIÓN

Antes del juicio y como para determinar cuál había de ser el resultado de la sentencia, en conferencia de prensa el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, declaró que “este caballerete, Grimau, era un asesino repugnante”.

«Oficialmente se dijo por medio del ministro Fraga que el convicto había recibido un trato exquisito, pero que en un momento de descuido se había subido a una silla y, aunque iba esposado, pudo abrir una ventana y de forma inexplicable había logrado saltar a la calle desde un despacho de la tercera planta hasta el asfalto de un callejón, donde cayó como un guiñapo entre unos furgones de policía allí aparcados». (Ava en la noche. Manuel Vicent. Pág. 239)

Fraga se da un baño en Palomares en marzo de 1966 junto al embajador de USA tras la caída de un bombardero norteamericano con cuatro bombas termonucleares en las playas de Almería.

«Otra especialidad derivada de los hábiles interrogatorios fue la enajenación transitoria de los detenidos, convencidos de que podían escaparse volando a través de las ventanas y, naturalmente precipitados sobre el asfalto, muertos de la misma perversa utopía que les había hecho disidentes». (Autobiografía del general Franco. Manuel Vázquez Montalbán. Planeta)

EL JUICIO

El vocal ponente militar en el consejo de guerra, Manuel Fernández Martín, carecía del título de licenciado en Derecho como era preceptivo de acuerdo con el título 63 del Código de Justicia Militar, que prescribía como causa de nulidad de las actuaciones judiciales dicha carencia. (Franco, el césar superlativo. Alberto Reig Tapia. Página 226).

Grimau fue juzgado por rebelión militar, que comprendía delitos presuntamente cometidos durante la Guerra Civil veintisiete años antes. Ninguno de los cargos que la fiscalía presentó contra el reo fue probado durante el juicio. Los testigos llamados por la fiscalía en su contra no pudieron asegurar que el reo hubiera cometido ningún delito, ya que se basaban en afirmaciones oídas a terceros o ellos no estuvieron presentes en el lugar de los hechos. El abogado defensor, el teniente Alejandro Rebollo Álvarez-Amandi, era el único que poseía formación jurídica en la sala. «Grimau nunca figuró en la causa general abierta tras la Guerra Civil. Además, no se probó ni uno de los crímenes que afirmaban había cometido. Él fue secretario general de la Brigada de Investigación Criminal y, por tanto, era un policía dedicado a perseguir delitos comunes», recordaba Rebollo muchos años después. Su defensa de Grimau le costó el puesto de letrado militar. Durante la Transición Rebollo fue diputado de la UCD de Suárez.

Y sin deliberación de la sala y tan sólo tras cinco horas de vista oral se dictó condena de muerte.

Fusilamiento del general Torrijos en las playas de Málaga. Antonio Gisbert. 1888, Museo del Prado

LA EJECUCIÓN

«El capitán general (García Valiño) telefoneó al general jefe del tercio de la Guardia Civil para que nombrase un pelotón de ejecución. Este (general Zanón) contestó que el reglamento lo prohibía y que la única misión autorizada era la de custodiar el cadáver… La ejecución la hicieron los soldados [de reemplazo], y aunque el reo cayó mortalmente herido [recibió 27 impactos de bala, ninguno le causó la muerte] hubo que darle el tiro de gracia. El ajusticiado rechazó los auxilios espirituales que le fueron ofrecidos. Estuvo tranquilo en el momento de ser fusilado… No me ha cogido de sorpresa la enorme campaña mundial de protesta que se ha desarrollado después de la ejecución». (Franco a su primo Franco Salgado-Araujo, teniente general y su secretario. Mis conversaciones privadas con Franco. Editorial Planeta. Página 503)

«El carácter bárbaro del régimen en general y de Franco en particular se puso de manifiesto con el juicio y la ejecución del comunista Grimau, que provocó una ola de manifestaciones contra el franquismo… A pesar de las repercusiones internacionales, Franco insistió en que Grimau muriese… A las protestas internacionales de la mayoría de los países democráticos europeos y americanos se unió la condena de la Iglesia Católica a través de la encíclica reformista Pacem in Terris, del Papa Juan XXIII… lo que reafirmó a Franco en su convicción de que el Vaticano era un nido de masones y comunistas». (Un pueblo traicionado. Paul Preston. Página 460)

«Areilza, embajador en París, suplicó a Castiella que intentara detener la ejecución. Castiella le respondió que ya lo había hecho, pero que sólo había conseguido enfrentarse a Franco y un gabinete unido. Franco rechazó una súplica del cardenal Giovanni Battista Montini, arzobispo de Milán. El cardenal se convirtió en el Papa Pablo VI apenas dos meses después de la ejecución, el 18 de junio de 1963. Aquello no auguraba nada bueno para las relaciones Franco-Iglesia». (Franco, caudillo de España. Paul Preston. Página 879)

«López de Letona había acudido personalmente el día anterior a la ejecución al despacho del muy influyente director de ABC, Torcuato Luca de Tena, para pedirle que publicase un editorial en demanda de clemencia… No se comprometió el periodista con el ministro [nombrado de Industria con posterioridad], pero al día siguiente, López de Letona suspiró aliviado cuando leyó por dónde iba el editorial de ABC “La justicia y la clemencia”. Tal vez podría salir del consejo de ministros con las manos limpias de sangre». (Autobiografía del general Franco. Manuel Vázquez Montalbán. Planeta)

 

Del libro MIS CONVERSACIONES PRIVADAS CON FRANCO

20 de abril de 1963

«… Comentamos el número de telegramas que se han recibido pidiendo el indulto del comunista Julián Grimau, fusilado esta mañana. Ha contestado personalmente al enviado por la reina Isabel de Inglaterra pidiendo el indulto: “Sin duda ha sorprendido su buena fe, puesto que Grimau es autor de crímenes horrendo, y por lo tanto lamento, no poder conceder el indulto». (página 500)

27 de abril de 1963

«Digo a Franco que se comentaba que en el consejo de ministros que aprobó la sentencia había unos que estaban contra la ejecución [Fernando María Castiella y Maiz]. Contestación de Franco:

«Para todos fue doloroso tener que aprobar la sentencia, pero era un deber hacerlo… Es verdad que el ministro de Asuntos Exteriores pronunció unas palabras diciendo que había que tener en cuenta la campaña que se desataría contra el régimen y contra mí en el extranjero… No hubo la menor diferencia entre ministros militares o civiles, todos opinaron lo mismo». (Página 502)

Franco despide a Eisenhower el 22 de diciembre de 1959 en la base de Torrejón. A la izquierda el ministro Castiella, entre los mandatarios el general Vernon Walters. La foto es de Jaime Pato, uno de los grandes fotógrafos periodistas de aquellos años cuando la libertad de información estaba velada.

EL TRATAMIENTO DE LA NOTICIA EN TVE

«En la televisión, la escueta noticia del cumplimiento de la sentencia capital de Grimau en la madrugada del 20 de abril de 1963 fue acompañada de imágenes de Ava Gardner y de Orson Welles en la Feria de Sevilla. Aparecían los dos en barrera durante una corrida de toros en la Maestranza, ella con gafas de sol y sombrero, él con un puro en la boca semejante al que fumaba en la cola del juicio del asesino Jarabo. Y la noticia se acompaña con anuncios de coñac Soberano, de lavadoras Balay, de la tortilla de patatas familiar entre los pinares de la sierra del horizonte de Marbella, donde se decía que había fiestas paganas junto a piscinas en forma de riñón». (Ava en la noche. Manuel Vicent, página 241)

IRRESPONSABILIDAD DE SANTIAGO CARRILLO

Julián Grimau nació en Madrid en febrero de 1911, hijo de un inspector de policía ingresó por oposición en la misma en 1931 y fue destinado a la Brigada de Investigación Criminal de Madrid. En octubre de 1936 se afilió al Partido Comunista y en las fechas del asedio por las tropas franquistas a la capital, en noviembre de ese año, estaba a las órdenes del delegado de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid, Santiago Carrillo. Durante la Guerra Civil se le encargó que investigara a activistas relacionados con el partido trosquista POUM, así como la represión de los integrantes quintacolumnistas que actuaban contra la República en Valencia y Barcelona. Tras la guerra huye a La Habana y posteriormente se traslada a Francia, donde es elegido miembro del comité central del Partido Comunista.

En París, Carrillo, si no estaba en viaje de negocios en Moscú, dirigía a varios agentes que entraban y salían de España, entre ellos Julián Grimau o Jorge Semprún. Fueron numerosas las veces que ambos se desplazaban por el interior, la primera en 1957, con el riesgo de ser detenidos por la policía secreta. Carrillo es ascendido a la Secretaría General del PCE en 1959, tras la renuncia de Dolores Ibárruri en esa fecha. En un informe remitido por Semprún al VI Congreso del Partido Comunista, París, verano de 1962, se argumentaba que Grimau, muy conocido por su pasado de policía y militante comunista, y dada su responsabilidad en el politburó no debería estar en Madrid y que era preciso que volviera a Francia. Carrillo, de vacaciones, aseguró a Semprún que se tomarían medidas para sacar a Grimau de Madrid. Pero no se hizo nada. Carrillo, tras la detención, afirmaba que desconocía el papel que Grimau jugó durante la guerra, que lo conoció en La Habana en 1941, algo falso puesto que Julián estuvo a sus órdenes en Madrid en noviembre de 1936. La denuncia de Semprún de la negligencia cometida por Carrillo le supuso a él y a Fernando Claudín la expulsión del PCE en 1964. (El zorro rojo, la vida de Santiago Carrillo. Paul Preston. Ediciones de Bolsillo)

«El secretario general que envía a trabajar al interior a un militante con el pasado de Julián Grimau —y ello cualquiera que sea el juicio que haya que establecer sobre dicho pasado—, sin someterse a discusión esta decisión, al menos en el Comité Ejecutivo, facilitando a los miembros de este todos los elementos de juicio necesarios, un dirigente así es un irresponsable. O mejor dicho, es responsable de lo que luego pueda suceder». (Autobiografía de Federico Sánchez. Jorge Semprún. 1977)

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

—El zorro rojo, la vida de Santiago Carrillo. Paul Preston. Ediciones de Bolsillo. 2015

—Ava en la noche. Manuel Vicent. Alfaguara. 2020

—Un pueblo traicionado. Paul Preston. Debate. 2019

—Autobiografía de Federico Sánchez. Jorge Semprún. Planeta. 1977

—Autobiografía del general Franco. Manuel Vázquez Montalbán. Planeta. 1992

—Franco, caudillo de España. Paul Preston. Editorial Grijalbo. 1993

—Mis conversaciones privadas con Franco. Francisco Franco Salgado-Araujo. Editorial Planeta. 2005

—Franco, el césar superlativo. Alberto Reig Tapia. Editorial Tecnos. 2005

—De la dictadura a la democracia. Historia de España. Tomo XXV. Editorial Cambio16. 1982

—Pasionaria y los siete enanitos. Manuel Vázquez Montalbán. Planeta. 1995

—Crimen y castigo de la reina de Tardajos. Rosario Consuelo González García. Oportet Editores. 2023

Enlaces relacionados:

Al alba, al alba, al alba, al alba.

Los astados unidos de España

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Jardín Botánico

18 martes Abr 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Agustina de Champourcin

Refugio del amor y de los besos, de rododendros y lirios, de tulipanes y arándanos, de olivos y estafileas, de calas y salvias, de peonias y de acantos, de camelias y azucenas, de margaritas y narcisos, de lectores que aprovechan la sombra para leer a Darío, de niños que buscan a la rana Gustavo de vacaciones en la charca.

265 años lleva este jardín ilustrado madrileño, la Cuesta de Moyano a un lado, al otro el Prado y allá a su frente El Retiro. Pasear, andar entre las umbrías de los arces gigantes, de palmeras tropicales o cipreses levantinos donde tus labios saben a ambrosía y tu sonrisa llena de envidia a los mirlos… está linda la tarde y el viento lleva esencia sutil de azahar, yo siento en el alma una alondra cantar…  

Dese prisa, visitante, los tulipanes explotan en abril y llenan de color, de belleza, de armonía los paseos silenciosos del jardín, efímeros como la vida, en tres semanas se apagará su torrente de color marchitado por el sol abrasador de esta primavera encendida de luz, de calor plomizo entre los bonsais.

—Sí, ja, ja, ja, lo he visto, ahí entre las hojas de la ciénaga.

Sí, el niño explota de alegría, la rana Gustavo le ha guiñado un ojo, semioculto en la hojarasca.

Fotos de Terry Mangino

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Soledad Fernández expone en El Retiro

04 martes Abr 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Agustina de Champourcin

—Pintas como un hombre, me dijo un amigo pintor queriendo halagarme. Y yo le pregunté que cómo pintan los hombres, que si pintan con las manos, o con los pies, o con la cabeza, o con la polla. Porque yo pinto como cualquier artista, me pongo frente al lienzo y pinto, horas y horas, días, semanas, meses, a veces hasta un año para pintar ese cuadro.  

Artemisia Gentileschi, Tiziano, Rogier Van der Weiden, Rubens, Julio Romero de Torres… ¿Acaso un observador que visitara el Museo del Prado sabría diferenciar las pinturas de estos artistas de las de Soledad Fernández? Tal vez por los vestidos, porque los iguala en armonía, en arte, porque los supera en cariño por las formas, por las caricias que las pieles de sus cuadros transmiten al espectador…  

—Que no, que no hay diferencias entre la pintura de un hombre y una mujer, que si miras un cuadro ves una sensibilidad, un estilo, un tratamiento pictórico determinado, una expresión, pero no ves una secreción hormonal, no, ves pintura, buena o mala, esa es la única diferencia. 

Soledad Fernández ha expuesto en medio mundo: París, Londres, Washington, Roma, Chicago, Miami, Venecia, New York… Tiene obra colgada en el Museo de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Una artista consagrada cuyos cuadros tienen la sensualidad del deseo y la ternura del beso.

—Cuando se hace una obra seria no hay diferencia entre el tratamiento que da un hombre o una mujer a su creatividad. Ni siquiera si se trata de un desnudo. Fíjate que yo he pintado desnudos femeninos y masculinos, muchos, tengo toda la familia retratada desnuda —Soledad se ríe suavemente— y me gusta el cuerpo de la mujer y no soy lesbiana, y si lo fuera qué, cualquiera que vea un desnudo mío no sabrá a priori si lo ha hecho un hombre o una mujer. ¿Cuál es la diferencia? 

(Palabras de Soledad Fernández recogidos de la obra “PATAGONIA”, Premio de Novela Ciudad de Salamanca, 2018)

Soledad Fernández o Van der Weiden o Sofonisba Anguisola en el escenario de la Casa de Vacas del Retiro, hasta el 23 de abril.

http://www.soledadfernandez.com/

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Domingo de ramos en Madrid

03 lunes Abr 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Fotografías de Terry Mangino

Madrid, 2 de abril de 2023, parques de El Retiro, Cerro del tío Pío, Madrid Río (Manzanares) y Brunete


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¡Ha llegado la primavera!

23 jueves Mar 2023

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Que por marzo era, por marzo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

Agustina de Champourcín pide disculpas al anónimo autor del poema anterior por haberlo transmutado. Échenle la culpa al calentamiento global: cuando marzo mayea mayo marcea.


Fotografías de Terry Mangino

¡Ay, qué bonito es el amor!

Puerta del Sol
Ah, l’amour à Paris, c’est beau
Marianne
Los cigüeñinos tienen el pico negro y un hambre voraz porque deben desarrollarse en apenas tres meses.

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¡Ay, qué calor! Julio,2015, Madrid
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Emilio Pascual
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Voluntario de cocina durante el 15 M 2011 en la Puerta del Sol
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George Mocanu, mosca, 52Kg. Fue en 1997 subcampeón del mundo amateur en Budapest y olímpico en Sidney en 2000 con su país, Rumanía.
George Mocanu, mosca, 52Kg. Fue en 1997 subcampeón del mundo amateur en Budapest y olímpico en Sidney en 2000 con su país, Rumanía.


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El cerro del tío Pío

Perdedores: ganador del premio TIFLOS 2017 de cuentos. Obra de Ángel Aguado López. Orgazanizado por la ONCE, Editado por Edhasa-Castalia

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