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Escaparate ignorado

~ La actualidad examinada

Escaparate ignorado

Archivos de autor: Ángel Aguado

Juguetes rotos

16 miércoles Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Rafael Alonso Solís

Aunque lo celebremos una vez al año, todos los días son de los muertos. El tránsito –calmado en unos casos, brutal en otros– sucede millones de veces sin que nuestra sensibilidad se altere, salvo cuando la parca visita a alguien que duerme en la cama de al lado. Ciertas coincidencias hacen que nos percatemos de la muerte de personas conocidas, aunque no cercanas, debido a la visibilidad de que disfrutaron. Recientemente se ha difundido el fallecimiento de un poeta universal que envolvió sus versos en música; de un dramaturgo que escribió el mejor teatro español de los siglos, sólo equiparable al de Lorca o Valle Inclán; de un ex secretario general de un partido político, del que la mayor crítica recibida fue que ejerció su oficio con discreción y sin ambiciones; y de dos juguetes rotos, muertos cuando hacía tiempo que su existencia era un remedo cruel del brillo del pasado. Leonard Cohen tiene quien le escriba y forma parte de nuestra banda sonora, aunque no hayamos bailado con sus canciones. Francisco Nieva es uno de los más grandes escritores del siglo veinte, y sus memorias –Las Cosas como Fueron–, en las que trató de explicar “qué tipo de estímulos hicieron posible la conversión de su vida en materia poética o literaria”, un prodigio de introspección acerca de la literatura, de sí mismo, y de la España en la que le tocó vivir. Tras triunfar como escenógrafo durante años, su teatro se mostró al público en los estertores del franquismo, para ver cómo la magia tomaba el escenario y todo lo imaginable se hacía posible tras alzarse el telón. En el caso de Juan Carlos Alemán, ex secretario general del PSOE canario, ha sido necesaria su marcha, tras una enfermedad silenciosa, para que hablaran bien de él y le reconociesen algo de mérito en su etapa política. En cualquier caso, los ejemplos anteriores lo son de personas que hicieron lo que quisieron –especialmente las dos primeras–, y tal vez en la libertad de elección estuvo la clave de una vida probablemente feliz.

perico_fernandez Eso y la educación, aquello de lo que carecieron las dos marionetas quebradas que les han acompañado en los titulares de la sección mortuoria de los periódicos. Perico Fernández había nacido para ser boxeador, y puede que fuese incapaz de hacer otra cosa, aunque no tuvo oportunidad de saberlo. Su constitución genética le permitía coordinar brazos y piernas como un bailarín, y sacar alguna “manita” de vez en cuando, que acababa con el contrario besando la lona. Había sido campeón del mundo, pero hacía mucho tiempo que no salía en los periódicos y su salud era un trapo desgarrado. El caso más triste es el de Cristina Ortiz, conocida como La Veneno y calificada de cantante y actriz en la biografía urgente manejada por los periódicos. Cristina fue una mujer desgraciada, que nació con un colgajo entre las piernas y tuvo que dedicarse a la prostitución para ganarse la vida. Llevaba mucho tiempo rota y olvidada.

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Évame si me transito

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Paris c’est la vie

13 domingo Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Hace un año, París se teñía de sangre por la barbarie terrorista de los fanáticos islamistas asesinos. Un año después, La France rinde homenaje a las víctimas inocentes masacradas por la barbarie de la intolerancia. Esta es una crónica escrita desde el corazón de la France.


Ana María Pulido

«París rima con vie y tolerance con France». Un año después llueve intensamente en París, parece que la ciudad llorase a sus muertos en este día de duelo nacional. 130 vidas segadas cruelmente y otros cientos y cientos que apenas se recobran de sus heridas y sus pérdidas. En este viernes 13, dejamos atrás un año que nos ha cambiado la vida cotidiana pero también nos ha enseñado muchas cosas. Hemos tenido que enfrentarnos con el miedo ante las multitudes, aprender a hacer la cola dócilmente para acceder al cine, a las grandes superficies,  convivir con el detector de metales, y dejar el pudor de lado quitándonos el abrigo, abriendo nuestro bolso  ante un desconocido para entrar a museos, teatros, supermercados. Los profesores, además, hemos debido acostumbrarnos a hacer simulacros de ataque en los centros cada cierto tiempo, encerrados en la clase, sentados en el suelo bajo las mesas, intentando que la cotidianeidad de guardar silencio en total oscuridad no reste importancia y seriedad al acto. Durante este año también en los barrios, en el metro, hemos visto formar parte del paisaje urbano las patrullas militares que en número de seis o siete pasean metralleta en mano.

Una patrulla del ejército francés vigila una calle de París, 13 de noviembre de 2016.

París era un sueño y bruscamente unos asesinos nos dejaron una ciudad en estado de guerra. Sin embargo nadie parece estar dispuesto a despertar de ese sueño: «Paris debout», «Même pas peur» fueron las consignas al despertar de la noche sangrienta. Los parisinos hacen colas, se quitan el abrigo, las viejecitas hablan con los militares, algunas personas les dan la mano, los alumnos aceptan los simulacros obedientes, las terrazas se llenan cuando el tiempo lo permite… nadie protesta, nadie se doblega. No se puede renunciar a la vida.

Varias cadenas de televisión informan en directo frente a la sala Bataclan, el 13 de noviembre de 2016.

La madre de una de las víctimas del Bataclán, una señora elegante y serena, con carmín en los labios, decía ayer en televisión que había perdido a su hija de veinte años y estaría presente en el concierto de apertura de la sala.»Paris c’est la vie», nadie nos quitará las ganas de vivir, decía esta asombrosa mujer. El hijo de la única víctima en el estadio de Saint Dénis, a la inversa ha perdido un padre. Y agradecido a Francia por su acogida, portugueses ambos, lo único que pudo decir con vehemencia al destapar la placa homenaje in memoriam fue: «¡Vive la paix et la tolerance!», «¡Vive la France!»

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Controles de seguridad en la sala Bataclan el pasado 12 de noviembre de 2016, en el panel se anuncia la actuación de Sting.

Un español nunca dejará de asombrarse ante este pueblo unido y orgulloso de la Galia que hace dos días enarbolaba patrióticamente sus banderas en los ayuntamientos, edificios públicos, parques, autobuses. Cada francés desde hace casi cien años cuando llega el 11 de noviembre celebra la fiesta del Armistice, el fin de la 1ª Gran Guerra. Desde ahora en adelante, el 13 de noviembre celebrarán la paz y la vida ante la barbarie porque «Paris c’est la vie».

® Fotos y texto de Ana María Pulido


img-20150508-wa0002Enlaces relacionados:

El frío le salvó la vida

Paris, je t’aime

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Taoismo mariano

10 jueves Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Rafael Alonso Solís

Se ha pretendido interpretar el insólito fervor mariano como una muestra de la impregnación masoquista del entorno. Cuando una entidad platónica designa presidente a la misma persona acerca a la cual hace chistes, es posible que obtenga algún placer en el escarnio. Al electorado le gusta el porno duro y la dominación, durante la cual se instaura una serenidad de sacristía, con olor a incienso y distensión de esfínteres. Puede que cada época tenga su vicio propio, su vomitivo exquisito y su paradoja, y en la que vivimos destaca la afición al castigo, el placer por el látigo y la identificación entre el placer y el dolor de la cruz. Al fin y al cabo, el cristianismo y su aspecto redentor no fueron inventados por su supuesto fundador nazareno, sino por un emperador romano, que cayó en la cuenta de su valor añadido. Hace poco, un jubilado reconocía en la calle que él era socialista de toda la vida, pero que votaba en modo mariano con objeto de preservar su pensión. Pero el fervor mariano tiene, además, un componente taoísta, si bien con detalles heterodoxos. Ser fiel a la esencia original provoca que el mundo entero se acerque a ti en busca de paz y serenidad. Pocas cosas mejor instaladas en el origen que el marianismo esencial, siempre esperando a que escampe, en esa inefable interpretación de los tiempos que le caracteriza. Aunque el tao mariano es peculiar, y sólo toma algunos elementos de la tradición, mientras que otros son el resultado de la experiencia –algo que no se describe y, simplemente, se vive o no se vive como un éxtasis, un orgasmo o una cornada–. Por ejemplo, es un principio taoísta no favorecer a los mejores, lo cual parece una apuesta decidida frente a la meritocracia, tan denostada por las sectas más perversas, estúpidas y nocivas de la izquierda –que, por lo visto, y al menos en este aspecto, también son taoístas o se manifiestan como tales, puede que sin saberlo–. Sin embargo, el taoísmo mariano contradice cosas contenidas en el mismo versículo que el rechazo al mérito, como es la sugerencia a la no acumulación de tesoros, ya que con ese cumplimiento se pretende evitar que el pueblo robe. El pueblo, cuando se le llama así, no parece otra cosa que el personal de bajo nivel social, y roba únicamente en proporción a su patrimonio, lo cual no aparece cuantificado en el Tao te Ching –al cual estamos siguiendo en esta reflexión, más mariana que otra cosa–, ni puede exhibir riquezas, sencillamente porque no dispone de ellas, si bien como en todo, se trata de cuestiones y comparaciones relativas.  Es difícil encontrar una fórmula política más taoísta que el camino mariano –o el código, como ha sido denominado por un agudo periodista gallego, que aún no ha sido despedido de la SER, dicen que porque sabe cuajar la tortilla para que no quede ni seca ni babosa, sino en su punto–.

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Brigadistas

06 domingo Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 11 comentarios

Gabriel de Araceli

El 6 de noviembre de 1936, de madrugada, el Gobierno de la República, a las órdenes de Largo Caballero, abandona el Madrid sitiado por las tropas rebeldes franquistas y se traslada a Valencia. La derrota se presume inminente. Se encarga de la defensa de la capital a los generales Miaja y Pozas, a través de dos sobres en los que se indican las órdenes que deben cumplir, pero los sobres no podrán abrirse antes de las 6 de la mañana y, además, se produce el error de cambiar las órdenes, Miaja recibe las de Pozas y viceversa. Nadie da una peseta por la suerte de Madrid, que parece perdido, bombardeada la población civil con alevosía por la artillería de Franco. Sin embargo, la caída providencial en manos de un comando defensivo de las órdenes estratégicas  que el general Varela va a desplegar al día siguiente hace que Madrid sea defendido con éxito. El entonces teniente coronel de Estado Mayor Vicente Rojo dispone las fuerzas defensivas a lo largo del Manzanares, frente a la Casa de Campo, Ciudad Universitaria, lugares por los que estaba prevista la ofensiva principal de Varela. Las tropas franquistas se encuentran con una férrea resistencia y no pueden tomar Madrid a pesar de las repetidas oleadas de ataques, que se estrellan contra el muro defensivo que ha organizado Rojo y Miaja, y que cuenta con el apoyo de los nuevos carros de combate soviéticos T-26 a las órdenes del general Vladimir Gorev. Los tres se convertirán en héroes para la población madrileña. Aunque eso de nada le sirvió a Gorev, al que el asesino Stalin ejecutará en 1938. Rojo sostiene que las Brigadas Internacionales se incorporaron al frente de Madrid con posterioridad a esa fecha. Sería entre el 10 y el 14 de noviembre cuando la XI y la XII Brigadas Internacionales, comandadas por Emil Kléber y Paul Lukacs, son enviadas al frente de la Ciudad Universitaria, el Parque del Oeste y la orilla izquierda del Manzanares. El 15 de noviembre se unirá a la defensa la Columna Durruti, quien fallece accidentalmente al disparársele el arma. La anárquica disciplina de sus componentes provocará más problemas que ventajas al Estado Mayor republicano. Madrid sufrirá el asedio más largo que una ciudad haya soportado nunca, treinta meses, superado sólo con posterioridad por Sarajevo, aunque el terror franquista se prolongará al terminar la Guerra Civil durante décadas.

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Una persona lanza un ramo de rosas al Manzanares, frente al Puente de los Franceses, en la zona donde comenzó la batalla de Madrid el 6 de noviembre de 1936. Unas doscientas personas participaron en el homenaje a las Brigadas Internacionales que se celebró el 6 de noviembre de 2016 en la Ciudad Universitaria de Madrid.

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Monumento a los republicanos españoles, entre ellos los combatientes de La Nueve, que liberaron París el 24 de agosto de 1944. Foto: Ana María Pulido.

Hugh Thomas cifra en unos 40.000 los voluntarios extranjeros que al grito de ¡No pasarán! luchan contra el fascismo integrándose en las Brigadas Internacionales. Un número muy inferior a la ayuda humana recibida por el dictador Franco durante la contienda, que cifra en más de 100.000 los combatientes que lucharon del lado del Caudillo, entre fuerzas moras mercenarias, los más de 50.000 voluntarios fascistas italianos del Corpo Truppe Volontarie y los especialistas y estrategas aportados por el ejército alemán. De orígenes diversos, los brigadistas eran en su mayoría comunistas, jóvenes idealistas que luchaban contra los regímenes despóticos que en aquellos momentos se expandían por Europa Central impregnando de horror las conciencias nacionales. La República los utilizó como fuerzas de infantería y participaron en todas las batallas de la Guerra Civil: defensa de Madrid, Jarama, Brunete, Belchite, Teruel, Ebro, etc. El 28 de octubre de 1938 Barcelona los despide en virtud del compromiso tácito que, ingenuamente, Juan Negrín acepta como gesto de buena voluntad para evitar mayores padecimientos a la población. Ingenuamente porque Franco no renunció a las ayudas que italianos, alemanes, moros y voluntarios internacionales afectos a su causa le proporcionaron durante todo el conflicto, empleándolos en su sangrienta cruzada nacional contra el pueblo español. La contribución más alta de Brigadistas fue la de franceses, unos 10.000, quizás para compensar el rechazo y desentendimiento con la que la République castigaba a la República. Se estima en más de 15.000 bajas las que sufrieron los Brigadistas. El regreso a sus países de origen tampoco fue una fiesta. Muchos de ellos padecieron persecución o fueron marcados o inhabilitados para la vida social, sospechosos de comunistas o de agentes de la Komintern. El único brigadista que queda es el francés de origen español, valenciano, Josep Almudever, de 98 años.

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José Verdesoto, comunista. Su familia sufrió la represión del franquismo y un tío suyo murió fusilado por rojo.


MANUEL DE COS BORBOLLA tiene sólo 96 años, aunque luce un porte y una dignidad propia de un hidalgo castellano, fiel a sus orígenes cántabros. No participó en la Guerra Civil debido a su corta edad en aquel momento, pero su pasado como luchador por las libertades tiene muchas páginas brillantes. En octubre de 1934, con catorce años, prestó ayuda a los que huían de la represión tras la revolución de ese año, cruelmente resuelta por las fuerzas de Yagüe bajo el mando de Franco. «Sólo en Mieres hubo más de 1.100 muertos» aclara Manuel. Tras la Guerra Civil fue condenado a muerte por una acusación falsa, el robo y destrucción de unas imágenes religiosas. «Un iconoclasta» se ríe Manuel recordando aquello. _dsc0006_2_webEl cura de la iglesia en la que supuestamente se habían robado las imágenes testificó a su favor y eso le salvo de la pena capital. Aunque no de los tres años que pasó castigado en un Batallón Disciplinario, el 91, junto con otros cinco años más. Sufrió prisión en Vilaflor, en Tenerife.  El motivo, denunciado por los falangistas por venganza. Liberado finalmente fue pastor de ovejas y guía de montaña por los Pirineos de los perseguidos que intentaban huir del franquismo y militante comunista comprometido desde los tiempos del primer secretario general, José Díaz, pasando por la clandestinidad del franquismo, la transición y la democracia. Se ganó la vida como agente comercial de bisutería. Aunque su afición es la antropología y la fotografía. Gracias a estas actividades ha desarrollado un inmenso archivo de imágenes y documentos relacionados con la antropología de gran valor social e histórico, que ha cedido a la Biblioteca Nacional y a la Fundación Botín. Tiene varias cámaras, una panorámica, de película, con la que sigue tomando fotografías. «Mientras yo exista existirá el Partido Comunista» dice con orgullo elevando el puño en alto.

®Fotografías de Ángel Aguado López

Cartel homenaje a las Brigadas Internacionales pintado en Northumberland Street, barrio catolico de Belfast, Irlanda del Norte.
Cartel homenaje a las Brigadas Internacionales pintado en Northumberland Street, barrio catolico de Belfast, Irlanda del Norte.
Corner entre Northumberland Street y Shankilld Road, en Belfast
Corner entre Northumberland Street y Shankilld Road, en Belfast
James Yates, perteneciente al Batallón Lincoln de la XV Brigada Internacional. Nació en 1906 y falleció en 1992. La foto es de octubre de 1986, tomada en El Retiro, en el homenaje a las Brigadas Internacionales por el cincuenta aniversario de la defensa de Madrid. Han pasado otros treinta años más.
James Yates, perteneciente al Batallón Lincoln de la XV Brigada Internacional. Nació en 1906 y falleció en 1992. La foto es de octubre de 1986, tomada en El Retiro, en el homenaje a las Brigadas Internacionales por el cincuenta aniversario de la defensa de Madrid. Han pasado otros treinta años más.
Brigadista no identificado en el homenaje a las Brigadas Internacionales en su cincuenta aniversario.
Brigadista no identificado en el homenaje a las Brigadas Internacionales en su cincuenta aniversario.
Georges Auvan, su verdadero nombre era Georges Chaikin, 1908-1992, brigadista de la Brigada Lincoln, en el homenaje a las Brigadas Internacionales en su cincuenta aniversario. El Retiro, octubre de 1986. Entonces, el presidente de la Comunidad de Madrid era Joaquín Leguina. ¡La vida te da sorpresas!
Georges Auvan, su verdadero nombre era Georges Chaikin, 1908-1992, brigadista de la Brigada Lincoln, en el homenaje a las Brigadas Internacionales en su cincuenta aniversario. El Retiro, octubre de 1986. Entonces, el presidente de la Comunidad de Madrid era Joaquín Leguina. ¡La vida te da sorpresas!
Brigadista no identificado en el homenaje a las Brigadas Internacionales en su cincuenta aniversario.
Brigadista no identificado en el homenaje a las Brigadas Internacionales en su cincuenta aniversario.
Willy Brandt fue brigadista en la Guerra Civil. La foto recoge un momento de su intervención con motivo del quinto aniversario de la subida al poder del PSOE, en Madrid, 1987.
Willy Brandt fue brigadista en la Guerra Civil. La foto recoge un momento de su intervención con motivo del quinto aniversario de la subida al poder del PSOE, en Madrid, 1987.

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El regreso del general Vicente Rojo. Desafección

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EL PAÍS

03 jueves Nov 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Rafael Alonso Solís

portada_elpais

Primera página del nº 1 de EL PAÍS, 4 de mayo de 1976, ¡Éramos tan jóvenes!

 Hace ya muchos años que un grupo de políticos y empresarios, apoyados por un puñado de buenos profesionales, decidió poner en marcha una ambiciosa aventura editorial. Una aventura que se demostró inteligente. En paralelo al despertar de instituciones que llevaban décadas en el congelador, la cabecera de un diario se convirtió en un acompañante habitual durante el desayuno. Había nacido El País, y puede que nunca sepamos si fue la línea editorial del periódico la que formó al lector medio, si resultó al revés, o si se trató de un proceso recíproco, en el que las columnas surgían en respuesta directa al interés de quienes las leían, en un ejercicio de influencia mutua, como el de los poetas que acaban modulando el estilo de sus predecesores. Puede que el país redactase El País, en buena medida, a su imagen y semejanza, o que las redacciones relatasen la vida que transcurría en la calle tal cual se manifestaba, en una suerte de periodismo espontáneo en el que ambas partes disfrutaban con el espectáculo. Puede decirse que El País era una muestra de prensa moderna y bien hecha, ideológicamente ubicada en el espacio característico del centro izquierda; eso si, sin exageraciones. A veces, incluso, algún galgo se permitía el lujo de correr la banda siniestra sin contemplaciones. En otras, el editorial cambiaba de carril según las circunstancias, manteniendo un prudente equilibrio. De una forma u otra, en ese espacio se encontraban el diario y sus lectores, tal vez porque también el país era de centro izquierda, o porque uno y otro se adivinaban recíprocamente los pasos y se preveía hacia donde nos llevaba la querencia. Pero eso hace ya tiempo que cambió. En el camino se fueron cayendo muchos editoriales que fueron siendo sustituidos por otros cocinados en despachos muy diferentes. El pasado domingo El País conmemoraba el cuarenta aniversario de su revista semanal, y lo hacía con un tocho de casi doscientas páginas, supuestamente, según el anuncio de la portada, compuestas por crónicas, apuestas, columnas, reportajes, personajes y estilos de vida. La realidad es que más del treinta y cinco por ciento del contenido eran anuncios, y buena parte de ellos correspondían a entidades financieras. La lectura del resto no daba ni para terminar el café, y la vida que allí se relataba ya tenía poco que ver con la que transcurría en la calle. Afirmar, en uso del tópico, que El País ya no es lo que era es una constatación que no precisa esfuerzo, y donde antes escribía Vázquez Montalbán ahora hay un acertado resumen de lo que el Banco Sabadell puede hacer por nosotros, mientras que en el lugar donde antaño se mostraba la vida de los “hijos del agobio” –una tribu vallecana que sacó el careto en los ochenta– o se recorrían los rincones de Madrid donde el caballo mataba con impunidad, ahora se muestra a la familia Thyssen posando en Villa Favorita, en torno al Arlequín de Picasso. La transformación del paisaje como  explicación del cambio.


Nota de redacción

Según nos cuenta Rafael Alonso Solís, la presente crónica debería haberse publicado el martes, 2 de noviembre, en el diario La Opinión de Tenerife. Sin embargo, por motivos ignorados no se hizo. No parece descabellado pensar que la mano larga y negra del hijo de Vicentito apretara las tuercas de la censura previa.


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Y entonces, llegó Mariano

29 sábado Oct 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Gabriel de Araceli

Más de 10.000 manifestantes sí que hubo en la manifa del 29 de octubre en Madrid, que estaba todo lleno de protestones desde Neptuno hasta Sol y apretaditos que iban, que no era fácil circular de tan juntitos que gritaban, ¡venga a gritar y a pitar cuando pasaron por Cedaceros y allí que estaban los antidisturbios!, más de mil, incluso mil quinientos. Un detalle, oye, el que ha tenido la señora delegada del Gobierno en funciones con los manifestantes, que casi tocaban a un policía por cada seis gritones. Seguros sí que iban a manifestarse, sí, que no se puede decir que la señora delegada del Gobierno en funciones no velara por la seguridad ciudadana, que se ha dejado una pasta en sueldos, primas y dietas de los polis el weekend de todos los santos, por un pellizco le ha salido al contribuyente su seguridad.

Pero bueno, el buen rollito que había ¿qué? Allí todo ese montón de gente pasándoselo bien, todo el tiempo agitando pancartas y consignas y lemas contra el presidente en funciones, qué vaya ruido que armaban, ¡jo! Como si al presidente en funciones le importara algo toda aquella gente, ¡Ya ves! Con lo que tiene que trabajar el señor presidente en funciones, que si reducir el gasto, que si reducir las pensiones, que hacer caso a Bruselas y seguir con los recortes, que si seguir con las reformas, ¡menudo curro!, como para preocuparse por toda esa gente. En fin, que pasito a pasito llegaron y ocuparon Sol aquellos gritones. Bueno, sólo media plaza, que el resto era territorio guirilandia, todo lleno de japos y de inglish y de yanquis y de germanis y de gabachos y de turistas interiores llegados de provincias para ver la capital, allí todos fotografiándose con las estatuas y los Bobs esponjas y… ¡ay, qué alegría más grande! ¡Qué bonito es Madrid y qué calor que hace siendo casi noviembre y todo lleno de ruido y de risas y de gritos y de pancartas y de banderas, que no se cabe en Sol ni en Arenal ni en la Plaza Mayor, todo lleno de terrazas y de restaurantes de comida basura para los guiris! ¡Jo, que no queda ni un metro de acera libre, sucísima toda, oye. Todo el suelo público privatizado por los chiringuitos y los bares! ¡Ay, qué alegría más grande! Y los manifestantes y los guiris se confundían en aquella masa enorme de gentes al libre albedrío de la ciudad, oye, qué bien…

Y entonces, llegó la noticia, se acabó la diversión, llegó el comandante mandó callar, Mariano otra vez. Y se hizo un silencio espeso, era como la maldición de Sísifo, que se pasó la vida subiendo piedras por una montaña y cuando llegaba arriba se le caían y rodaban ladera abajo y tenía que subirlas de nuevo a cuestas. Y los manifestantes rompieron el silencio, no por sabida la noticia dejaron de gritar, más si cabe, se contagiaron de esa alegría que desprende el comandante, que es verle y todos como que revientan de emoción poniéndole verde… de verde oliva. Aunque él no parece mucho de Sierra Maestra, no, que él es más de Sierra Morena. En fin, que después de todo aquel lío se fueron a sus casas los manifestantes sin romper un plato. ¿Qué hacemos aquí?, se preguntaban. Más de lo mismo. Claro, con el tortazo que les habían dado tampoco tenían la cara para muchas risas, ja, ja.


® Fotografías de Ángel Aguado

Vista desde Cibeles
Vista desde Cibeles
Vista desde cruce Gran Vía con Alcalá
Vista desde cruce Gran Vía con Alcalá
Fumando protesto
Fumando protesto
En Cibeles
En Cibeles
No es no
No es no
Imposible acceder a la Carrera de San Jerónimo
Imposible acceder a la Carrera de San Jerónimo
Las chicas son guerreras
Las chicas son guerreras
En el Paseo del Prado
En el Paseo del Prado
El que zampa su estómago aplaca
El que zampa su estómago aplaca
En la entrada a Sol por Alcalá
En la entrada a Sol por Alcalá
En Puerta del Sol
En Puerta del Sol
En Puerta del Sol
En Puerta del Sol

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Más banderas

28 viernes Oct 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

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Rafael Alonso Solís

Una hipócrita operación ha hecho a Coalición Canaria desempolvar una bandera que jamás fue suya. Hasta “símbolo de rebeldía y libertad” han llegado a escribir en algún mensaje de corte místico, como si formara parte de una campaña contratada en las rebajas. Las telas de colores no son mucho más que restos modernos de los viejos andrajos que comenzaran a agitar los antropoides al descubrir el juego de la guerra. Las banderas debieron constituir una forma simple de convocar a la batalla en una época de la historia humana en la que las palabras aún se estaban gestando, en la que el lenguaje carecía aún de significado, y en la que sólo los gruñidos articulados podían tocar a rebato. Por eso fue necesario enarbolar los tejidos pigmentados. Las banderas debieron nacer como estandartes embrionarios y simplones, adquirieron luego la condición de símbolos con la colaboración de los profetas épicos, y han acabado constituyendo argumentos para partirnos la cara. Que los seres humanos desperdicien la vida en la confrontación de trapos ilustrados, sin darse cuenta de que se trata de un material finito y con fecha de caducidad –al menos, por el momento, según el cronograma de la biología individual– es la demostración de que el maniqueísmo de base tribal y olor a hormonas de guerra todavía forma una parte crucial del alma y el corazón de la especie. Una especie que debería salvarse a sí misma utilizando el cerebro y sus consecuencias, y que debería comenzar a hacerlo antes de que sea muy tarde, pero que aún prefiere alimentarse de lo que crepita en sus bajos fondos con el fin de provocar embestidas. Por desgracia, el amor a los retales no es característico de ningún credo específico, de ninguna ideología diferenciada, sino que esta impreso en el genoma de la caverna y todavía es capaz de movilizar a las bandas de cazadores que recorren la jungla de asfalto, la selva urbana donde se escenifican los dramas primitivos. El ser humano aprendió pronto a comunicarse con sonidos. No mucho más tarde utilizó el lenguaje para describirse a sí mismo, para inventar historias y para recordar las que le contaron o visualizó en sueños, para construir una maraña de relatos donde cupieran todos, una vez que las mismas palabras adquirieran la capacidad de multiplicarse a sí mismas. Pero siempre guardó las banderas en un rincón de la choza para sacarlas de paseo en aquellos momentos en que el ondear de un trapo parece tener más valor que una idea. Universalizando un poema de Gil de Biedma –que él dedicara a España–, es como si los diferentes elementos que componen la Humanidad dedicasen buena parte de su existencia a ocupar o tratar de ocupar el espacio de los otros “con la vulgaridad y el desprecio total del que es capaz, frente al vencido, un intratable pueblo de cabreros”. Agitar las banderas, del color que sean, es una prueba del fracaso de la política y una forma cínica de distraer a los abanderados.

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Desafecto

17 lunes Oct 2016

Posted by Ángel Aguado in Uncategorized

≈ 3 comentarios

Erick Satie, el general Rojo, ambos padecieron el desafecto. Próximamente en esta pantalla

sam_4059

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Aurora, poetisa
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George Mocanu, mosca, 52Kg. Fue en 1997 subcampeón del mundo amateur en Budapest y olímpico en Sidney en 2000 con su país, Rumanía.
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