Carmelita Flórez

Mi tío Lulio retiraba del infiernillo eléctrico la cafetera y nos servía un negro y oloroso chorro de café bien cargado. En la radio sonaba la señal horaria de las tres de la tarde y como un torbellino chispeante se escuchaban las voces festivas y desenfadas de Fernando Argenta y Araceli González: comenzaba Clásicos Populares.

Sí, aquellas voces llenaban las sobremesas del taller de sastrería que mi familia tenía en la calle Hileras, de Madrid. Diez personas, oficiales, planchadoras, cortadores, aprendices, chalequeras, pantaloneras escuchábamos en completo silencio las travesuras y bromas que Fernando y Araceli hacían desde el otro lado de las ondas y reíamos sus jocosos comentarios mientras nos instruían con sus conocimientos musicales. Aquello era una fiesta.

Pasados cuarenta y muchos años la programación de Radio Clásica se ha hecho imprescindible para una gran masa de oyentes que todos los días se embarcan en la aventura de escuchar “Sinfonía de la mañana”, o “Músicas con alma”, o “Melodías Pizarras”, o “Música a la carta”, o “Clásicos Populares”, ahora con Ana Cortijo y Fernando Blázquez, o “Café Zimmerman”, o “La libélula, o “La taberna del puerto”… Es la compañía de la radio, de la música que permanece como un amante fiel para distraerte, para instruirte, para divertirte, para apasionarte, para alegrarte con esa melodía que se instala en tu cerebro y te transporta a la felicidad sin pedir nada a cambio.

Equipo titular de Radio Clásica.

Se han cumplido sesenta años de la creación de Radio 2, ahora Radio Clásica. Y para muchos de sus oyentes veteranos aún perdura el recuerdo de aquellas sobremesas y veladas adornadas de música de Tchaikovski, de Schubert, de Wagner, de Falla, de Albéniz, de Granados… Para celebrarlo, el pasado noviembre se emitió un programa especial desde el auditorio del Centro Cultural Conde Duque, en Madrid, en el que se ofreció a la audiencia un extracto de la historia de la emisora que han escuchado ya tres generaciones de oyentes. Y rtve acaba de publicar un libro en el que las voces que escucha la audiencia se hacen letras y cuentan a los lectores los motivos que les llevan a buscar las mejores músicas para complacer y recrear al oyente.

Concierto en el Teatro Monumental de Madrid interpretado por la Orquesta Sinfónica de RTVE que emite Radio Clásica.

«Buen viaje se le dice al viajero antes de que parta… la música es un bálsamo para tempestades… pueblos aguerridos como los vikingos, celtas, íberos, cartagineses, o musulmanes se entregaban al solaz del noble arte de los sonidos para amenizar y sobrellevar con ánimo y entusiasmo las duras y penosas travesías», escribe Germán García Tomás, conductor del programa “La Taberna del Puerto”, que se emite todos los días de nueve a diez de la noche. El libro está prologado por el director de orquesta Gustavo Dudamel y la escritora Espido Freire.

Estudio 206 desde el que se emite la programación de Radio Clásica con el piano Steinway and Sons.

Sí, la radio es ese velero etéreo en el que te embarcas para cruzar a diario la travesía de la vida, el que te lleva a buen puerto, el que te ampara de las tempestades, el que te cuenta lo que los tramposos quieren que no sepas, el que te acompaña para que olvides la soledad en la que navegas, el que hace que tus días transcurran de la mano del amigo, para que te tomes el café negro, calentito y bien cargado en la sobremesa. Feliz viaje, feliz travesía, feliz música en el barquito de Radio Clásica.

Germán García Tomás, conductor del programa «La taberna del puerto«, junto con Kamal Abkari en la cabina de control del Teatro Monumental durante la transmisión de un concierto.

Radio Clásica se escucha en Madrid en 96.5 FM.

Aquí puede encontrar la programación de verano de Radio Clásica: https://www.rtve.es/play/guia-rne/radioclasica/