Gabriel de Araceli (texto). Fotografías de Terry Mangino

 

Los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla

     El 24 de agosto de 1944, los republicanos españoles de la 2ª División Blindada Francesa, La Nueve, a las órdenes del mariscal Philippe Leclerc arrestaban al general alemán Dietrich von Choltitz, comandante en jefe de las fuerzas de la Werhmacht que ocupaban París. En la fiesta posterior de la victoria, el 25 de agosto, desfilaron por los Champs Elysées tanques con los nombres de las batallas de la Guerra Civil: Brunete, Guadalajara, Teruel… Era el comienzo de la liberación de la capital francesa, de la Grandeur une autre fois.
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Monumento a los héroes españoles en el Cementerio du Pere Lachaise, París.

     Sin embargo, la Grandeur no lo fue tanto con aquellos exiliados españoles famélicos, piojosos y derrotados a los que la Françe trató con el mismo desprecio y humillación que los países europeos tratan ahora a los emigrantes que huyen de las guerras o de la miseria y de la hambruna, que intentan llegar a Europa para poder llevarse un mendrugo de pan a la boca y dormir sin preocuparse por ser asesinados en sus países de origen, aunque sea  malviviendo como manteros y tirados en el suelo del primer mundo. Posiblemente, muchos de los que ahora se juegan la vida en el Estrecho de Gibraltar sean bisnietos de aquellos fusileros senegaleses que la Françe utilizaba para custodiar a los esqueléticos españoles en aquel campo de concentración improvisado, Argeles sur Mer, con alambradas, sin un techo bajo el que cobijarse, sin letrinas y con todo el agua del mar para beber como único alimento.

 

“No hay éxito comparable al del exilio. Y sólo los que permanecimos en el exilio interior o exterior hemos salvado la integridad”. (Galíndez. Manuel Vázquez Montalbán. Pág. 262)

 

         La doblez del primer ministro, Leon Blum, negando el apoyo a la República Española mientras mantenía conversaciones con la Alemania nazi le pasó factura en septiembre de 1939. La Françe fue ocupada en junio de 1940.

resistence_paris    Foto anónima de la Resistance durante el asedio de París

      Ni siquiera el cine victorioso, el yanqui, recogió la aportación de los exiliados españoles, que atribuyó la liberación de París a los resistentes franceses y a las tropas americanas, obviando cualquier mención a los españoles (¿Arde París? Rene Clement. 1966. El nacionalismo, que oculta todo éxito ajeno y se apropia de él para sí). Los más de 500.000 refugiados españoles que cruzaron la frontera al comienzo de 1939 tuvieron que elegir, siete meses después del final de la guerra española, entre volver a la España franquista o integrarse en la Françe de Petain (muchos consiguieron emigrar a Sudamérica: México, Bolivia, República Dominicana, etc.). Soluciones en sí heroicas o suicidas. O integrarse en la Resistance Française, opción que eligieron muchos de ellos ante el terror que suponía regresar a España.

 

“Por ti valsea en re bemol agradecido el tibio sol de este otoño que hiciste primavera. El vaso de mi juventud yo lo levanto a tu salud, rey del país del sueño y la quimera”. (Joan Manuel Serrat)

 

       Fue en 2017 cuando la Françe rindió homenaje a los republicanos españoles que liberaron París. Y fue gracias a la alcaldesa de la Ville Lumiere, una emigrante española nacida en Cádiz, Anne Hidalgo, que la Françe reconoció oficialmente la ayuda prestada por los exiliados a la Republique.

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Placa Homenaje a los republicanos españoles situada en la Mairie de París en 2017

«El fascismo está en todas partes, incluso en el fondo de nuestros corazones». (Galíndez. Pág. 299)

 

        Quizás no en el fondo, sino mucho más en la superficie esté el fascismo, en el corazón de ese orangután de origen alemán y de flequillo rubio que quiere construir un muro en su frontera con México (pido perdón a los orangutanes, primates pacíficos e inteligentes, por el símil). Y bien exhibe su condición de neo-fascista el ministro italiano del Interior cuando niega el permiso de desembarco a los africanos que huyen del terror de sus países. O los políticos de los países ribereños mediterráneos y europeos, que negocian los votos de la ciudadanía atribuyendo a los emigrantes los males de su pésima gestión.

        El relato que a continuación se expone es obra de José Caballero Caballero, un republicano que huyó muy joven a Francia perseguido por el franquismo. Fue un soldado y un héroe de la Resistance francesa. José no volvió a España, falleció en 2012 en Annecy, Haute Savoie. No se ha cambiado ni corregido ni una coma de su relato, en un castellano que mezcla modismos de la France, que, si primero le trató como basura, después le condecoró con la Legión de Honor.

Da todo lo que puede dar, su casa, abierta de par en par, quien quiere entrar, tiene un plato en la mesa. Pero no os cambia el cielo por la Orden de la Legión de Honor que le dio la República Francesa.

 

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Antiguos resistentes en Nize, durante la celebración del final de la 2ª Guerra Mundial, 8 de mayo de 2005.

José Caballero Caballero (In memorian. Fallecido en 2012)

       En la “Retirada”, crucé los Pirineos á media tarde del 9 de febrero de 1939. Conocí la vida de los Campos de concentración de Saint Cyprien y Barcarés durante un mes y el mes siguiente en Argelés sur Mer. De ahi, sali con la Compañia de Trabajadores Estranjeros nº 127 para Saint Livrade en Lot et Garonne, donde permanecí hasta septiembre de 1940. En esta Compañia, viví el acontecimiento de la firma del Armisticio, el 24 de junio de 1940. Salida para la Haute Savoie y llegada a la estación de Annecy el 20 de septiembre de 1940. Somos imediatamente dirijidos hacía el pueblo de Faverges en la Compañia de Trabajadores Estranjeros n’ 517.

          El Puesto de Mando de esta Compañia está al pie del monte Semnoz, cerca de Annecy. Nosotros, los trabajadores, nos metieron en barracas que pertenecían al organismo “des Eaux et Foréts” en La Combe d’lre. Estabamos cerca del lugar donde teníamos que trabajar á Hacer carbon. También teníamos que ejecutar trabajos de cantera, refección de carreteras etc… Estabamos mandados por oficiales franceses a las ordones de Vichy. De esta epoca, tengo el recuerdo de mi primer encuentro con Miguel VERA. Era a primeros de septiembre de 194 1. Teníamos la tarea de colocar cajones de fruta en la nave de una finca. Nos dio por comer peras y nos comimos mas de tres Kg cada uno. Poco a poco nos fuimos organizando en Maquis. P [ilegible] amos -de muy pocas armas. A pesar de eso, participamos a varias emboscadas contra las fuerzas de ocupación italianas, cerca de Doussard. Una forma de Resistencia interna, era de hacer falsos documentos, utilizando los cuños y el material de la oficina del capitan de la Compañia. A demas, José MORA tenia la habilidad de imitar perfectamente la firma del capitan. José ESCRIBANO conducía la camioneta. Lo cual, nos permitía comunicar entre los diferentes grupos. Antonio JURADO, Manuel JOYA y Yo, participamos a una formación en la escuela de cuadros para los Maquis en Manigod (Chalets de la Cola). La ¡da la hicimos en coche, acompañados de Richard ANDRES. Pero la vuelta, fue andando que la tuvimos que hacer. Pasamos por Serraval y Faverges hasta llegar a la Combe d’lre (20 km) Ese cursillo se desarrolló del 20 de diciembre 1943 hasta el 5 de enero de 1944. Eramos 20 Españoles en este Maquis, todos subimos al Plateau des Gliéres el 1 de febrero de 1944. Salimos de Doussard en camion para llegar al Valle de Thones via el puerto de Serraval. La noche estaba muy avanzada cuando llegamos al pueblecito del Petit Bornand. De ahí 5 prosegimos andando la subida a la Meseta des Gliéres. Rapidamente tomamos posesión del sitio y organizamos nuestra instalación. Tom MOREL demanda a Miguel VERA de organizar los Españoles militarmente.

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José Caballero Caballero, exiliado republicano, héroe de la Resistance, Caballero de la Legión de Honor y participante en la liberación de París. Vivió en Annecy, Haute Savoie. Fallecido en 2012.

         Se crea La Sección “EBRO” que se divide en dos Subsecíones, cada una defiende una entrada en la Meseta. Una Subsección esta mandada por VILCHES (capitan Antonio) y la otra por JURADO de la cual, yo hago parte. Estamos divididos en escuadras de 10 a 12 hombres. Yo mando una escuadra y Francisco PEREA otra. Ambos bajo las ordenes de JURADO. Durante toda la epopeya de la Meseta de Glieres, nosotros, los Españoles, tomamos parte a todas las acciones y a todas las operaciones emprendidas, primeramente por el teniente Tom MOREL y despues por el capitan ANJOT. El 26 de marzo 1944, ante el fatal desenlace devido a la situación (465 guerrilleros defendiendo la Meseta contra una Division de la Wehrmacht de 11.000 hombres mas 3000 Milicianos y GNW) y el honor salvo, para preservar el maximo de vidas humanas, el Capitan ANJOT, da el orden de repliegue general a la 22 horas. Los Españoles han defendido sus posiciones hasta el ultimo minuto. La noticia llegó a mi escuadra, a las 3 de la mañana. Despues de haber cruzado la Meseta des Gliéres de Este a Oeste, decidimos de separarnos en pequeños grupos. Cada uno tomando un camino diferente. El sol ya estaba alto cuando dimos los ultimos pasos dejando el Plateau des Gliéres. En mi grupo, éramos 6. Como de todos modos no conocíamos los caminos, solo podiamos decidir de tomar una dirección. Nuestra dirección era Doussard para alcanzar el Maquis de la Combe d’lre. Es asi que nos encontramos detenidos por los acantilados del monte Parmelan. No sé por que presentimiento, uno de nosotros traia cordeles de paracaidas. Con esos cordeles pudimos bajar los acantilados por el sitio mas favorable. Despues, siguiendo la bajada, llegamos a las alturas de la Balme de Thuy. De este punto dominante de la montaña, podiamos ver que habia cordones de soldados Alemanes cortando la carretera de Th’ones en varios sitios. Hizímos marcha atras subiendo de nuevo, pero oblicuando a la izquierda para pasar más arriba de la Bionniére y alcanzar el puerto de La Pierre des Trois Croix. Volcamos por la otra ladera del monte y bajamos hasta llegar algo más arriba del camino llamado “la Voie Romaine”.

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         Un antiguo resistente durante la celebración del final de la 2ª Guerra Mundial, 8 de mayo de 2017, en París.

De esta posisión, podiamos ver aún mejor todavia (porque mas cerca) que la carretera de enfrente que sube del puente Saint Clair a Sur les Bois, estaba cortada por cordones de soldados. Podiamos observar rondas que iban y venian de un cordon al otro. Tubimos que quedamos ahí tres dias esperando que desapareciera el rodeo de la fuerzas alemanas. Estabamos muertos de hambre. Comiamos raices y hierbas. Teniamos que atravesar el Fier (un rio) y era muy dificil porque corria mucha agua. Para comprobar la fuerza de la corriente y la profundidad, me amarré a una cuerda y dos compañeros me iban sujetando. Pero tube que regresar porque era mucha la profundidad. Un campesino de este lugar, que habia observado nuestras maniobras, se acercó y nos explicó que poco mas abajo habia un cable que los leñadores utilizan para pasar la madera. También nos dio un trozo de pan a cada uno que lo tragamos con ansia. Por fin pudimos cruzar el Fier por ese cable. La noche caida, encontramos refugio en una casa de campo más arriba de Sur les Bois. Los amos de la casa nos dieron de comer y ropa seca. Después quisieron que durmieramos en el pajar. De primero rechasamos la oferta de miedo de comprometerlos. A cada momento podia llegar una patulla de Alemanes. Pero insistieron tanto que tubimos que aceptar.

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        Pasamos una noche como reyes durmiendo en la paja. Por la mañana, salimos temprano, pero antes tomamos un copioso desayuno que esta familia tan generosa nos preparó. Siempre estaré agradecido de esta gente tan buena, sabiendo el riesgo tan grande que corrian por ampararnos. Los Alemanes quemaron casas y fusilaron gente por mucho menos que eso. Cojimos nuestro camino hacia el Monte Baron. Al bajar por el vertiente de Alex, encontramos a M. PARIS y un amigo suyo. Nos dijeron que teniamos que volver rápidamente porque habia una barrera de alemanes en la carretera que sube de Alex al puerto de Bluffy (por donde teniamos que pasar). Regresamos otra vez hacia el Monte Baron donde tuvimos la sorpresa de encontrar a “Madffles” Angel GONEZ que habia encontrado refugio en una cabaña que pertenecía a M. PARIS. Siguiendo los consejos de Madffles y M. PARIS, nos instalamos con ellos y al final nos quedamos ahí hasta fin de junio. Fue cuando Miguel VERA vino a decirnos de ir al Maquis de la Chapelle-Rambaud. Todos los Maquis españoles fueron trasladados a la Chapelle-Rambaud donde con otros guerrilleros franceses, constituimos la Compañia F.T.P. 93-17, el 1 de julio de 1944. Este traslado fue una cosa muy buena para nosotros porque en ese nuevo Maquis teniamos buena y abundante comida. También estábamos bien vestidos. En cambio teniamos una intensa actividad guerrillera. Era nuestra lucha que continuaba, hostilizando y desarticulando el enemigo por todas partes. Sin cesar, acosábamos los convoys de camiones alemanes que tomaban la carretera de Bouneville a Annecy. También teníamos que dar golpes de mano para abastecer la Intendencia. Uno de ellos, particularmente espectacular, al cual yo participé se efectuó casi en plena ciudad de Annecy. Exactamente en el barrio de] “Pont Neuf’. Se trataba de desvalijar en pleno dia, un deposito de calzados. Eso, en un plazo muy corto antes que se pudiera dar la alerta. Y todo esto, ante un personal muy impresionado por nuestras armas. Los Españoles nos distinguimos, participando activamente a la liberación de la Haute Savoie y claro está, a la liberación de Annecy el 19 de agosto de 1944. En septiembre siguiente, tomé parte en la liberación de la “Vallée de la Maurienne”.

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