_DSC7786_webTerry Mangino

—En esa mesa se sentaba don Mario

—Qué don Mario

—Don Mario Vargas Llosa.

Julieta no puede sino entornar una sonrisa.

—Me engañás.

     La plaza de Lavapiés está llena de negros, de moros, de chinos, de ecuatorianos, de sinpapeles, de sintechos que beben vino barato tirados en un banco y de señoras del barrio de toda la vida que se preguntan cómo ha cambiado mi calle, por qué, antes no era así. Un paqui les ofrece una rosa –no, gracias– y sigue su peregrinación de mesa en mesa sin que ninguno de los parroquianos del Café Barbieri le compre nada. La poli pasa muy despacito por Tribulete, manteros y camellos siguen al coche con la mirada, los bares han invadido de mesas las aceras de la calle Argumosa, dos hare krishnas cruzan la plaza bailando con su tambor y un negrazo de dos metros, con abarcas y túnica azafrán, llama por un móvil a Nigeria. Ángel Cabrera, o su espíritu, toma hierba mate y dibuja apoyado en una mesa de mármol un mamífero. Simón bebe un trago largo de mahou, la espuma le queda entre los labios y Julieta desearía limpiárselos con los suyos. Los espejos repiten sus caras de frente y de perfil.

     —No te engaño. Don Mario se sentaba en ese rincón y escribía en un cuaderno horas y horas. Nadie le prestaba atención. Un escritor más en un barrio lleno de escritores y de artistas. Aquí se re-encontró su personaje, Ricardo, con el amor de su vida, Marcella, la niña mala de las travesuras. Vivían muy cerca, a la vuelta, en Ave María. Dicen que practicaban sexo explícito. En la novela, vamos. Pero el sexo siempre es explícito, cualquier polvo es mejor que una novela. En este café don Mario escribió mucho sexo de sus personajes. Todos son elogios a la madrastra, a los cuadernos de don Rigodón. ¿Sabías que aquí también vive Ian Gibson?…

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          Este es un fragmento del cuento Una de rabo de toro, que aparecerá en la revista CUADERNOS DEL MATEMÁTICO, a finales del mes de abril.

 

     Pedro Puig Adam (1900-1960) fue matemático, ingeniero y profesor, discípulo de Julio Rey Pastor (matemático luminoso, ligado a la Junta de Ampliación de Estudios, exiliado en Buenos Aires) y una de las mentes preclaras que tuvo este país. Su ciencia y su ingenio inmensos no fueron aprovechados o no se correspondieron con el raquítico y ramplón panorama científico en el que quedó sepultada España tras la belicosidad caudillista.cuaderno_matematico

Puig Adam y Rey Pastor redactaron libros para la enseñanza de los números en el bachillerato. Desde los 80, un instituto de Getafe de Enseñanza Media lleva su nombre.

Y desde hace ahora treinta años, un grupo de aguerridos profesores edita una revista literaria contra viento y marea, más bien contra tempestades y maremotos. Ezequiel Blanco es el coordinador-activista-director de Cuadernos del Matemático, que así se llama la revista. Es la decana de la prensa literaria española. En ella han aparecido las letras de muchos de los grandes nombres de la literatura, las fotos de grandes fotógrafos, los dibujos de grandes artistas, el pensamiento de grandes filósofos. Pero los recortes y el desinterés oficial por la cultura han llevado a Cuadernos del Matemático al borde de la extinción. Aún quedan posibilidades de supervivencia, aunque la cosa está más complicada que lo del lince.

     A finales de este mes de abril saldrá un triple número, quizás el último. Para evitar su final hacen un llamamiento para que todos aquellos que amen la literatura, el pensamiento, el arte, las letras… haga una donación y pueda mantenerse a flote una revista de letras y números, un faro en la negritud cultural del país, que como bien cantaba a grito pelao su más alto representante del Gobierno en una procesión reciente: la cultura es un ente al que la suerteee hirió con garra de fiera.

     Esta es la cuenta que admite donaciones, incluso de 20€:  ES92 3067 0163 1828 1628 0024 a nombre de la “Asociación Amigos de El Matemáticofriso_matematico

 

 

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