Los Caballeros del Pedal les desean a todos ustedes que lo pasen bien en 2020, que disfruten de buena salud, que les quieran mucho y que incluso tengan algo de pasta. 

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Carmelito Flórez (Fotografías)

Para Luis, que estarás en cualquier galaxia colindante riéndote de los caballeros tontoterrícolas.

Globos aerostáticos para venir al más acá._DSC0032_web2.jpg

 


Doctor Simón y Cajal

Pascual Izquierdo de Góngora y Argote

Descubrir
los primeros mapas
de la risa y el llanto,
el asombro, la ternura y el adiós.

Dibujar la luna
que se refleja en tus ojos.
Ensanchar los ríos,
los vértices, los sueños, las provincias,
el tamaño de los peces
y el misterio del mar.

Descubrir
que todos los días puede nacer una estrella
en los ojos oscuros de las sombras,
en los campos abiertos de la imaginación.

Emilio de Pascual y Saavedra

Villancico

Andaba el carpintero —o más bien artesano—
cepillando un tablero, lima e garlopa en mano,
e entró por la fenestra un páxaro inhumano
de aleteo soberbio e de seso liviano.

Mirolo suspicioso el artesano rudo
e con afincamiento, e destemprado e crudo,
empuñó un grand zoquete e díxole sañudo:
«¡Pardiez que esta vegada non me farás cornudo!

Que aunque sea mi oíslo buena, dulz e sanía,
de grand contentamiento e onrada compañía,
non quiero rosseñoles desta placentería
que vinién a mi casa con tal messagería.

Non serás organista nin serás violero,
nin estrument nin lengua nin tan claro vocero».
E, lanzando el tarugo, le dio en el gargavero,
dexándolo sin pico e con el güevo güero.

Señor Trovador de Torrelodones

De Pascual:

EN LA PLUMA DE PASCUAL,
EN VEZ DE TINTA HAY AMOR,
HAY UN TALENTO INMORTAL,
SENSIBLE Y ACOGEDOR.

De Emilio:

ES, SIN DUDA, UNA DELICIA,
PARA NUESTROS PALADARES
DISFRUTAR ESTA PRIMICIA
DEL MAESTRO DE TEJARES.

Santiago Izquierdo de Silva y Velázquez

Enséñame tu casa hoy que estamos a tiempo:

las rosas aún dormidas, la paz de tu jardín,
los pétalos inciertos, los poemas secretos;

tus ríos subterráneos, tus corrientes ocultas,
Tu vajilla de plata, el marco de tus ojos.

Deja que me siente en tu inmensa azotea
Y pueda ver tu noche desde el principio al fin.

Déjame asomarme a tu espejo sin trampas,
Que me importa saber cuánto mide tu azul.

Déjame perderme en tu oculta tormenta,
que me arrastre al vacío tu loco torbellino.

Haz que hoy se me olvide mirar hacia atrás.

Ana de la Robla de Vega Carpio

PEQUEÑA MUERTE

Cuna y sepulcro en un botón hallaron
CALDERÓN DE LA BARCA

Botón de rosa,
luz y noche en el frágil rumor del infinito.
En los trastes del de laúd que roca fuera,
en el yacer animal que breve acecha
y que sólo los dedos de su orfebre
leen, desabrochando,
y matan.

Aurora Vélez de Guggenheim

TODOS LOS HOMBRES que fueron
llegaron como golondrinas.
Apenas rozaron mis alas,
se marcharon confundiendo al aire
con sus cabriolas
imposibles.

Se iban
dejándome unas miradas,
un par de ocasiones tiernas,
un poco de amor
colgado del alero
desde donde se ven el mar.

Sólo sé
Que así seguirá siendo.
Aves de paso.