Ángel Aguado López (Texto y fotos)

 Día D, Hora H

—Je t’aime.

—Moi aussi

      Y Paul-Lionel Jospin, maire-deputé de Arromanches-les-Bains declaró a Pauline Grandclement y a Charles G. Stout IV marido y mujer. Se habían conocido justo un año antes, en el homenaje que la Republique Française tributa cada 6 de junio a los héroes del desembarco de Normandía, en Caen, departamento de Calvados.

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Cementerio americano de Colleville-sur-Mer, sobre Omaha Beach. En él hay enterrados 9.387 soldados americanos. El primer día del desembarco se saldó con más de 12.000 víctimas mortales del bando aliado. Las tropas alemanas, atrincheradas, sufrieron en menor medida.

     A pesar de que apenas si contaba con veinte años, el cabo artillero Hermann Krüger, nacido en Baden-Baden, al otro lado del Rhin, era ya un veterano de guerra cuando la Wehrmacht lo envió a Trouville-sur-Mer, en mayo de 1943. La 43 división del VI Ejército a la que pertenecía, había sufrido una derrota devastadora en Estalingrado en diciembre de 1942. Hasta el mariscal Friedrich Paulus fue hecho prisionero por los rusos. El alto mando alemán, el OKW, decidió dar descanso a los agotados supervivientes del frente ruso destinándolos a las costas de Normandía, un lugar considerado inexpugnable.

     El Abwehr, el servicio de inteligencia alemán dirigido por el almirante Canaris, se hallaba en una profunda crisis provocada por su enfrentamiento con el servicio de espionaje de las SS, de las que el nazi Reinhard Heydrich era el máximo responsable. Dos organizaciones destinadas al mismo fin. Esta competencia permitió a los aliados notables éxitos. Entre ellos la Operación Mincemeat. Fue esta una rocambolesca aventura diseñada por el MI5 para confundir a los alemanes sobre el lugar exacto del desembarco aliado en el Mediterráneo.

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Recordatorio sobre una tumba del cementerio americano de Colleville-sur-Mer

     En abril de 1943, un submarino inglés arrojó frente a las playas de Huelva el cadáver de un supuesto militar, un indigente oculto bajo el nombre de William Martin, víctima de un accidente aéreo (incluso llevaba como cebo un paracaídas sin abrirse) que portaba documentos comprometedores: el plan de desembarco aliado en las costas de Grecia. Las autoridades franquistas recogieron el cadáver y traspasaron la documentación al agente local del Abwehr, que trasladó la información a Berlín. El OKW se tragó el anzuelo. Los aliados consiguieron engañar a los alemanes, que trasladaron el grueso de sus fuerzas hacia la península griega. El 10 de junio de 1943 se producía el desembarco en una Sicilia poco defendida: era la Operación Husky. Las tropas aliadas penetraban en el sur del continente europeo y provocaban el levantamiento de la resistencia partisana contra la Wehrmacht y Mussolini.  El Duce, apresado por los partisanos, liberado de su reclusión en el Gran Sasso en una operación relámpago por los comandos alemanes, fundador de la república títere de Saló, y apresado nuevamente por los partisanos fue ejecutado el 28 de abril de 1945.

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Batería alemana sobre las alturas de Omaha Beach.

     El soldado Charles G. Stout había nacido en Kentucky, el 13 de enero de 1921. El 27 de abril de 1942 se alistó voluntario en el US Army y fue destinado a la compañía F del 507 Regimiento de Infantería, Paracaidistas de la 82 División Aerotransportada. No volvió a ver a su novia de toda su corta vida, Daisy Macdowell, a la que dejó embarazada de un precioso bebé que nacería en noviembre de 1942 y que se llamaría Charles.  Destinado al Reino Unido unos meses después, recibió un durísimo entrenamiento durante dos años antes de que, en su primer vuelo, su Douglas C-47 fuera ametrallado por las baterías antiaéreas alemanas cuando planeaba sobre la vertical de Omaha Beach a las 4 de la madrugada del día 6 de junio de 1944 y falleciera en pleno vuelo. Está enterrado en el cementerio de Colleville-sur-Mer.

     El cabo artillero Hermann Krüger soportaba un estrés bélico que le impedía concentrarse en las prácticas de tiro que a diario realizaba con una ametralladora MG 42, del calibre 7,62, un arma fabricada para matar, por lo que disfrutó de dos semanas de permiso en la pequeña localidad de La Fontaine Saint-Côme, distante dos km de Arromanches-les-Bains. Una mañana de junio de 1943 que paseaba por la playa divisó a Pauline Godot, una muchacha de 18 años que recogía fruits de mer, coquillages descalza sobre la arena. Es decir, vio a una sirena que recogía moluscos, ostras, almejas, chirlas, mejillones… todo lo que podía para sobrevivir de la escasez de alimentos que azotaba la costa de Normandía. Libre de servicio y vestido de paisano, el cabo artillero Hermann Krüger se dirigió hacia Pauline en su buen francés aprendido en su Baden-Baden natal, vecino a l’Alsace, donde iba con frecuencia en su infancia. El cabo artillero Hermann Krüger era un muchacho apuesto, muy alto, con unos ojos azules de mirada triste que cautivó el corazón de Pauline Godot durante los doce meses que pasaron juntos.

     Dwin David Eisenhawer había estudiado pormenorizadamente la acción de guerra de Alhucemas, en la costa del Magreb-el-Aksa, donde fuerzas franco-españolas comandadas por el mariscal Petain y el general Miguel Primo de Rivera, desembarcaron el 8 de septiembre de 1925 y lograron en pocos meses una victoria definitiva contra Abd-el Krim, el jefe de las cabilas del Rif que llevaba años oponiéndose al colonialismo salvaje que, tanto Francia como España, practicaban en el norte de África. Por esa acción de guerra, la Republique Française otorgó en 1928 la Legión de Honor al general de brigada Francisco Franco Bahamonde.

     Eisenhawer, con su estado mayor aliado conjunto: el almirante inglés Andrews Cunningham; el general Patton; los jefes de la Résistance de la Francia libre en Argelia, Henri d’Astier de la Vigerie y José Aboulker, etc., etc., habían diseñado previamente la Operación Torch, el desembarco aliado del 8 de noviembre de 1942 en las costas africanas del actual Marruecos y Argelia, próximas a las de Alhucemas. Ese fue el primer éxito que se apuntó Eisenhawer, al que siguió el descrito anteriormente de la Operación Husky. La preparación del gran desembarco, la Operación Overlord, en las costas francesas requería un esfuerzo inmenso entre todas las naciones implicadas en la lucha contra el nazismo.

     Por su parte, el OKW designó al brillante mariscal Rommel como el encargado de detener la previsible ofensiva aliada en el noroeste francés, a lo que se dedicó en cuerpo y alma durante los seis meses que estuvo al mando y antes de que se viera involucrado en el atentado contra Hitler, el 20 de julio de 1944. El mariscal se suicidará por indicación expresa del Führer en octubre de ese año. El empecinado esfuerzo de Rommel en fortificar y hacer inexpugnable las costas francesas resultó estéril ante la descomunal maquinaria de guerra que se plantó, de madrugada, en las playas de Normandía, el 6 de junio de 1944.

     El cabo artillero Hermann Krüger nada sabía de todo eso. Los paseos de la mano de Pauline por las playas de Arromanches y de La Fontaine Saint-Côme le transmitían una infinita serenidad que le habían transformado el carácter y la salud. Era un hombre feliz, enamorado. Normandía parecía un pequeño paraíso aislado de la guerra, a pesar de que los habitantes del lugar los rechazaran y censuraran a Pauline su relación con un invasor. No fue el único soldado alemán que mantuvo noviazgos con jóvenes francesas. Numerosos compañeros, muchos, de la 43 división también descubrieron que el sabor de los besos de una mujer puede hacerte olvidar el fragor sangriento de la batalla y la proximidad de la muerte. Así pasaron un año. El amor entre Pauline y Hermann se consolidó más allá de las nacionalidades y de las ideas, incluso pensaron seriamente que, al acabar aquel horror, podrían unirse perpetuamente en algún lugar del mundo libre que los acogiera, tener hijos, formar un hogar, verse envejecer mutuamente… esas cosas que piensan los jóvenes enamorados de todo el mundo.

     El Führer se retiró tarde a su dormitorio del refugio de Berghof la madrugada del 6 de junio de 1944. Estuvo viendo una película para evadirse de las terribles obligaciones que tomaba a diario. Evan Braum no le acompañó, nunca dormía con el Führer. Nadie le despertó a pesar de las alarmantes noticias de invasión provenientes de Normandía. Todos temían su reacción a las cinco de la mañana.

     A esa hora, el cabo artillero Hermann Krüger, parapetado en el búnker nº 17 de la playa de Arromanches, miraba perplejo el avance de los 711 barcos que transportaban a miles de soldados y los más de 500 aviones que atravesaban el Canal de la Mancha. Tiró del cerrojo de su ametralladora MG 42 y apuntó a uno de los Douglas C-47 que sobrevolaba la costa normanda, casi a ras de playa.

     A esa hora, el soldado Charles G. Stout estaba a punto de vomitar en la popa del Douglas C-47, posiblemente por la cantidad de efedrina que todos los paracaidistas habían consumido antes de subir al avión. «Los ojos del mundo están sobre vosotros» les había dicho un lloroso general Eisenhower la víspera anterior.

     A esa hora, miles de obuses procedentes de los barcos enemigos impactaban muy atrás de las defensas alemanas. La mala visibilidad y la interferencia de las fuerzas aliadas, muy próximas a la playa, obligó a los 200 bombarderos Boeing B-29 a retrasar el primer lanzamiento de sus destructivas bombas, lo que supuso que prácticamente ninguna de ellas impactara en los objetivos previstos. Y que los búnkeres desde los que se protegían las playas de Omaha, Utah, Gold, Juno y Sword no sufrieran apenas desperfectos. Además, la mayoría de los paracaidistas que iban a ocupar las defensas de la playa de Omaha se vieron lanzados mucho detrás de la retaguardia alemana, con lo que se vieron forzados a defenderse antes que atacar. Los artilleros del búnker 17 lo tenían fácil.

     A esa hora, el artillero alemán Hermann Krüger apretó el gatillo de su machine gun durante treinta segundos, el tiempo necesario para que el fuego de los 500 proyectiles del calibre 7,62 que arrojaba por minuto su ametralladora MG 42, impactaran en el Douglas C-47 que ocupaba la posición de ataque nº 31 de los 43 que conformaba la escuadrilla que había partido media hora antes del aeródromo de Barktson Heath.

     El soldado paracaidista Charles G. Stout, atravesado por dos balazos en el pecho y cabeza, no se enteró de que su Douglas C-47 se estrelló contra el búnker 17 alemán que defendía la playa de Omaha Beach, porque los 17 paracaidistas y los cinco miembros de la tripulación fallecieron en el acto. Lo mismo les sucedió a los defensores del búnker 17, entre ellos el cabo artillero Hermann Krüger. Uno de los pocos que sufrió el fuego enemigo la madrugada del 6 de junio, ya con luz del sol y la playa llena de cadáveres. Hitler se despertó cuando las tropas aliadas habían establecido una cabeza de puente vencedora en la playa de Omaha. El 6 de junio, 12.000 soldados aliados perdieron la vida en las cinco playas que conformaron el puente del desembarco. Dicen que el general Eisenhower lloró amargamente la pérdida de tantos miles de hombres sacrificados para que la humanidad gozase de libertad.

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La segunda cruz corresponde a la tumba del soldado paracaidista Charles. G. Stout, fallecido el 6 de junio de 1944 a los 23 años de edad. Era el primer día que entraba en combate.

     Pauline Grandclement, nacida en 1993, es hija de Yasmine Dubois, nacida en 1965, hija a su vez de Hermine Muriel Godot, nacida en 1944 y fruto de los amores entre el cabo artillero Hermann Krüger y Pauline Godot. A Pauline Godot sus vecinos de La Fontaine Saint-Côme la miraron mal durante toda su juventud. Fue a partir del mandato de François Miterrand, en 1981, que dejaron de hostigarla. Para entonces ya era abuela de su nieta Yasmine Dubois, que en su homenaje llamó también Pauline a la bisnieta. Pauline Godot falleció en 2001 sin recibir jamás una ayuda familiar de la Republique Française.

     El cabo artillero Hermann Krüger nunca supo que sembró un nuevo ser en el vientre de Pauline Godot. Hermann está enterrado en el cementerio alemán de La Cambe, en Isigny-sur-Mer, departamento de Calvados, apenas a quince km. de la tumba del soldado Charles G. Stout

     Charles G. Stout IV, nacido en 1991 en Kentucky, es hijo de Charles G. Stout III, nacido en 1963 en Kentucky, hijo de Charles G. Stout II, nacido en Kentucky en 1942, hijo de Daisy Mcdowell y del soldado paracaidista Charles G. Stout.

     Pauline Grandclement y Charles G. Stout IV se casaron el 6 de junio de 2012 en la mairie de Arromanches-les-Bains. La Republique Française le ha otorgado a Charles G. Stout IV la nacionalidad francesa. Pauline mantiene su apellido de soltera, algo poco común entre las mujeres casadas francesas. Viven en Saint Germain-en-Laye, una población al oeste de París. Suelen veranear en Normandía, donde se conocieron cursando un stage de relaciones internacionales en el pueblo de Arromanches, donde sus dos hijos, Paula y Charles, de seis y cinco años se bañan en la playa de Omaha, aunque ahora no se llama así. Aún se ven en el mar los enormes bloques de hormigón que los ingenieros militares diseñaron a guisa de puerto donde las tropas aliadas desembarcaban el armamento y los vehículos blindados. Los niños construyen en la arena castillos y torres. Pauline los protege del sol con crema de factor 50, es la única protección que necesitan.

 

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